Breve historia del horario de verano

A modo de introducción

Si tomamos el calendario de Correos de 2005 (el almanaque del cartero, para llamar a las cosas por su nombre), encontramos toda clase de indicaciones: festivos, fases de la Luna, vacaciones escolares, datos del cómputo, salidas y puestas del Sol y de la Luna... Pero nada, ni una palabra sobre las fechas del cambio de hora. Casi diría uno que la indicción romana, que no sirve absolutamente para nada, es más importante que esos dos cambios horarios anuales.

Y, sin embargo, ese cambio de hora sí es importante. Nos obliga, dos veces al año, a ir buscando todo lo que se parezca a un reloj para ponerlo en hora. Hace correr ríos de tinta. Hay quienes están a favor y quienes están en contra.

En esta página intentaremos seguir la historia de lo que parece haberse convertido en una tradición e intentar averiguar por qué nació y por qué sigue existiendo.

Eso sí, procuraremos no tomar partido ni a favor ni en contra, aunque algunas constataciones conduzcan con bastante claridad a ciertas conclusiones.

Seguiremos sobre todo la historia del «horario de verano» en Francia, aunque también diremos algo sobre su historia en otros países.

Una idea muy antigua

La idea se remonta a 1784. Fue de Benjamin Franklin, y la expuso de manera bastante pintoresca en forma de carta enviada al Journal de Paris, que la publicó el 26 de abril de 1784.

Benjamin Franklin (1706-1790), di Joseph-Siffreyin Duplessis, 1783
Benjamin Franklin (1706-1790), di Joseph-Siffreyin Duplessis, 1783 Según Joseph-Siffred Duplessis, Dominio público, vía Wikimedia Commons

Nacido en Boston, Benjamin Franklin fue primero impresor y periodista, y publicó con su hermano el New England Courant; luego, en Filadelfia, La Gazette de Pennsylvanie. También editó un almanaque en el que, bajo el seudónimo de Poor Richard, escribía adagios, máximas y toda clase de consejos. Se interesó asimismo por los experimentos científicos e inventó el pararrayos.

La joven República de los Estados Unidos lo envió a París para conseguir el apoyo del rey de Francia. Su misión fue un éxito: cautivó a la opinión ilustrada del reino, fue recibido por Luis XVI, que reconoció a la República de los Estados Unidos, y regresó a América en 1785 cubierto de gloria.

Aquella «carta» era en realidad, en su origen, parte de un discurso más serio titulado An Economical Project, cuyo tema era el ahorro de energías naturales. Reescribió una parte por amistad hacia Antoine Alexis-Francois Cadet de Vaux, editor del Journal de Paris, que quería que el asunto resultara accesible para sus lectores.

Empieza describiendo la demostración a la que había asistido la víspera sobre una nueva lámpara de aceite. Relata la discusión que siguió acerca de la relación entre el aceite consumido y la luz producida.

Con esa idea en la cabeza, vuelve a casa y se duerme hacia las tres o las cuatro de la madrugada. Un ruido lo despierta hacia las seis y le sorprende una gran claridad en su habitación. Primero piensa en aquellas famosas lámparas iluminando el cuarto, pero en realidad comprueba que son los rayos del Sol naciente los que penetran en la estancia. La lectura de un almanaque le confirma que el Sol seguirá saliendo cada vez más temprano hasta finales de junio.

"Este acontecimiento me hizo pensar en asuntos más importantes y más serios. Si no me hubiera despertado tan temprano por la mañana, habría dormido seis horas más a la luz del Sol y, en cambio, habría pasado seis horas de la noche siguiente a la luz de las velas".

Y continúa: "Partiendo del principio de que hay 100 000 familias en París y de que esas familias consumen por la noche media libra de velas y candiles al día... Si calculamos entre 6 y 8 horas la duración media entre la hora de salida del sol y la nuestra... tenemos, pues, 7 horas por noche durante las cuales quemamos velas, lo que da la siguiente cuenta:

En seis meses, entre el 20 de marzo y el 20 de septiembre, hay 183 noches. Siete horas por noche de uso de velas. La multiplicación da 1 281 horas. Esas 1 281 horas multiplicadas por 100 000 dan 128 100 000. Cada vela exige media libra de sebo y cera, o sea un total de 64.050.000 libras. A un precio de treinta soles por libra de sebo y cera se llega a 96.075.000 libras tornesas." Eh... una libra tornesa, ¿cuántos euros son?

En resumen, Franklin concluye con un «...¡una inmensa suma que la ciudad de París podría ahorrar cada año!».

No, la conclusión verdadera es esta: "la gente está obstinadamente apegada a sus viejas costumbres y será difícil conseguir que se levanten antes del mediodía". En fin. ¿Con quién se juntaba Franklin?

Y propone varias soluciones:

  1. Gravar con un luis por ventana a los habitantes que dejen las contraventanas cerradas.
  2. Racionar las velas a una libra por familia y por semana.
  3. Encargar a la policía que detenga la circulación después de la puesta del Sol, salvo la de médicos, cirujanos y comadronas.
  4. Cada mañana, en cuanto salga el Sol, campanas de iglesia y, si hace falta, un cañón avisarán a todos los habitantes de la llegada de la luz.

Si sustituimos el estruendo del cañón por el de un despertador adelantado unas horas, el horario de verano ya está inventado. Conviene señalar, sin embargo, que Franklin pretendía despertar a la gente antes, no desplazar la hora de relojes y relojes de pared.

La idea, sin las extravagancias, fue retomada en 1907 por un tal William Willett (1857-1915), empresario inglés.

Su propuesta sí consistía en adelantar y retrasar los relojes. En un folleto titulado Waste of Daylight («Despilfarro de luz diurna») explica el procedimiento. El cambio debía hacerse durante cuatro domingos, a las dos de la madrugada, en abril, adelantando los relojes, y en septiembre, retrasándolos, a razón de veinte minutos cada domingo. Willett explica que eligió las dos de la madrugada porque es la hora que menos perturba la circulación ferroviaria.

Su objetivo era doble:

Ahorro de energía

Pasar más tiempo despiertos a la luz del Sol era el objetivo tanto de Franklin como de Willett.

Así que veamos un poco qué ocurrirá en Francia en 2005.

Es evidente que entre el 27 de marzo y el 30 de octubre perderemos horas de luz durante la primera parte de la mañana y las ganaremos por la tarde. Para ser exactos, la duración del día será siempre la misma en una fecha dada, haya o no horario de verano, pero es muy probable que ese periodo coincida mejor con las horas en que estamos despiertos. Y también es probable que pasemos las tardes antes de la puesta con menos luz artificial y más claridad solar.

Ahora bien, no parece que el bronceado fuera el verdadero objetivo de Franklin o de Willett. Lo que buscaban era ahorrar, en un caso velas y, en el otro, carbón productor de electricidad. Más tarde, petróleo.

Pero ¿y ahora? Ahora que nuestra electricidad es prácticamente de origen 100 % nuclear, ¿qué se supone que quieren hacernos ahorrar? Ah, sí. Quizá gasolina, súper o gasóleo, por circular menos tiempo con las luces encendidas, que al parecer aumentan el consumo de los coches. Lo de no conducir con las luces encendidas, ¿no les suena?

Aun así, si acudimos a la web del Ministerio de Economía, Finanzas e Industria, seguimos leyendo lo mismo: "El horario de verano se instauró en Francia en 1975 a raíz del choque petrolero de 1974 con el objetivo de ahorrar energía reduciendo las necesidades de iluminación, especialmente por la noche. Hoy se estiman en 250 000 toneladas equivalentes de petróleo (tep) los ahorros anuales derivados de la aplicación del régimen de horario de verano en nuestro país".

¿Verdadero? ¿Falso? Aquí no pretendemos posicionarnos, pero sí recomiendo la lectura, muy esclarecedora, de un informe de una Delegación del Senado para la Unión Europea fechado en 1997, que puede encontrarse aquí. Su conclusión es: "Del conjunto de este estudio se desprende que las ventajas anunciadas o esperadas del cambio semestral de hora no son lo bastante importantes como para compensar los inconvenientes percibidos por la población. En consecuencia, la lógica lleva a desear el abandono de este dispositivo artificial y a volver a un desarrollo más natural del tiempo"... Ah, vaya.

Horario de verano - horario de invierno: ¿la mejor formulación?

Decimos «horario de verano», de acuerdo. Pero ¿por qué llamar «horario de invierno» a lo que no es más que la vuelta a la normalidad? En realidad, se entra en el horario de verano y se sale del horario de verano.

Conviene señalar de una vez por todas que nuestra «normalidad» es en realidad «anormal», ya que la hora legal de invierno en Francia está adelantada una hora con respecto a la hora UTC del meridiano en el que nos encontramos. De ahí una definición enrevesada del tiempo legal en un decreto del 9 de agosto de 1978 que estipula que "el tiempo legal se obtiene añadiendo o restando un número entero de horas al tiempo universal coordinado". Cristalino.

Los anglicistas, por su parte, hablan de Daylight Saving Time, que puede traducirse, mal que bien, como tiempo de luz diurna ahorrado.

Personalmente, prefiero formulaciones sencillas y expresivas como hora normal - hora adelantada. Al menos se sabe cuál es la normal y, lo que no es poca cosa, en qué sentido hay que girar las agujas del reloj dos veces al año. Aunque todos sabemos que en octubre toca retrasar.

Nacimiento y breve historia del horario de verano en algunos países

Europa

Fecha Decisión Inicio Fin Observaciones
22/07/1997 fecha y hora comunes para todos los Estados miembros en 1998, 1999, 2000 y 2001 u D 03
01h00 UTC
u D 10
01h00
UTC
Directiva 97/44/CE del Parlamento Europeo
19/01/2001 Prórroga por 5 años ídem ídem Directiva 2000/84/CE del Parlamento Europeo
p, 2, 3... u = primer, segundo, tercero...último; L...D = lunes... domingo; 01...12 = enero... diciembre

Y así, desde 2001, la entrada en el horario de verano tiene lugar el último domingo de marzo. La salida del horario de verano se produce el último domingo de octubre.

Reino Unido

Fecha Decisión Inicio Fin Observaciones
1916 D 21/05 D 01/10 Hasta 1980 inclusive, cambio a UTC +2
1917 D 08/04 L 17/09 BST (British Summer Time) termina en lunes
1918 D 24/03 L 30/09
1919 D 30/03 L 29/09
1920 D 28/03 L 27/09
1921 D 03/04 L 03/10
1922 D 26/03 D 08/10 BST termina en domingo
1923 Summer Time Act 1922 D 22/04 D 16/09 STA: inicio el día siguiente al tercer sábado de abril
fin: el día siguiente al tercer sábado de octubre
1924 D 13/04 D 21/09 Para evitar Pascua, el inicio se retrasa
1925
a
1938
STA 1925 STA: inicio el día siguiente al tercer sábado de abril
fin: el día siguiente al primer sábado de octubre
Algunos inicios se retrasan para evitar Pascua: 1927, 1930, 1933, 1935, 1938.
1939 Defence Regulations 1939 D 16/04 D 19/11
1940 Enmiendas por la OiC de Defence Regulations 1939 D 25/02 Horario de verano permanente desde febrero
1941 D 04/05 D 10/08 Este "horario de verano" de duración limitada se suma al horario de verano "permanente". Hay, por tanto, doble horario de verano
1942 D 05/04 D 09/08 Doble horario de verano
1943 D 04/04 D 15/08
1944 D 02/04 D 17/09
1945 L 02/04 D 15/07
D 07/10
Fin del horario de verano limitado
Fin del horario de verano permanente
1946 Supresión de Defence Regulations 1939 D 21/04 D 06/10 Ya no hay doble horario de verano
1947 STA 1947 D 26/03
D 13/04
D 10/08
D 12/11
Vuelve el doble horario de verano ese año
1948
a
1968
Summer time order Durante este período se aplicaron distintos horarios de verano sin reglas continuas
1968
a
1971
Summer Time Order 1968 D 28/02/68 D 31/10/71 Horario de verano permanente durante todo el período
1972
a
1980
Summer Time Act 1972 STA: inicio el día siguiente al tercer sábado de marzo
fin: el día siguiente al cuarto sábado de octubre
1981
a
1995
Summer Time Order Durante este período se aplicaron distintos horarios de verano caso por caso. Cambio a UTC +1
1996 Summer Time Order Entrada en el sistema europeo
p, 2, 3... u = primer, segundo, tercero...último; L...D = lunes...domingo; 01...12 = enero...diciembre
OiC Order in Council = orden real deliberada en Consejo Privado de la Reina

Como puede verse en esta tabla, que no pretende dar las fechas de aplicación de cada año, las cosas no se hicieron precisamente sin dificultades, y los distintos horarios dependieron de factores económicos muy ligados a las dos guerras.

Veremos en un último ejemplo que la aplicación del horario de verano tampoco fue mucho más sencilla en Francia.

Francia

Retrato de André Honnorat (1868-1950), autocromo realizada da Auguste Léon en 1920
Retrato de André Honnorat (1868-1950), autocromo realizada da Auguste Léon en 1920 Auguste Léon, Dominio público, vía Wikimedia Commons

A veces se imagina que el sistema horario de verano / horario de invierno nació en Francia en 1976, bajo la presidencia de V. Giscard d'Estaing. En realidad es mucho más antiguo y se remonta a 1916. Su impulsor fue André Honnorat.

Siendo diputado por los Bajos Alpes, André Honnorat propuso la votación de una ley que consistía en adelantar una hora la hora legal para reducir en la misma medida el consumo público de energía. No sin dificultades ni rechinar de dientes, la ley acabó aprobándose el 19 de marzo de 1917 por 291 votos contra 177.

Veamos la evolución de la aplicación de este sistema desde sus inicios. Las modificaciones van en rojo.

Año Hora legal de invierno Hora legal de verano Entrada en el horario de verano Salida del horario de verano
fecha H fecha H
1916 UTC UTC+1 miércoles 14 de junio de 1916 23h domingo 1 de octubre de 1916 23h
1917 UTC UTC+1 sábado 24 de marzo de 1917 23h domingo 7 de octubre de 1917 23h
1918 UTC UTC+1 sábado 9 de marzo de 1918 23h domingo 6 de octubre de 1918 23h
1919 UTC UTC+1 sábado 1 de marzo de 1919 23h domingo 5 de octubre de 1919 23h
1920 UTC UTC+1 sábado 14 de febrero de 1920 23h sábado 23 de octubre de 1920 23h
1921 UTC UTC+1 lunes 14 de marzo de 1921 23h martes 25 de octubre de 1921 23h
1922 UTC UTC+1 sábado 25 de marzo de 1922 23h sábado 7 de octubre de 1922 23h
1923 UTC UTC+1 sábado 31 de marzo de 1923 23h sábado 6 de octubre de 1923 23h
1924 UTC UTC+1 sábado 29 de marzo de 1924 23h sábado 4 de octubre de 1924 23h
1925 UTC UTC+1 sábado 4 de abril de 1925 23h sábado 3 de octubre de 1925 23h
1926 UTC UTC+1 sábado 17 de abril de 1926 23h sábado 2 de octubre de 1926 23h
1927 UTC UTC+1 sábado 9 de abril de 1927 23h sábado 1 de octubre de 1927 23h
1928 UTC UTC+1 sábado 14 de abril de 1928 23h sábado 6 de octubre de 1928 23h
1929 UTC UTC+1 sábado 20 de abril de 1929 23h sábado 5 de octubre de 1929 23h
1930 UTC UTC+1 sábado 12 de abril de 1930 23h sábado 4 de octubre de 1930 23h
1931 UTC UTC+1 sábado 18 de abril de 1931 23h sábado 3 de octubre de 1931 23h
1932 UTC UTC+1 sábado 2 de abril de 1932 23h sábado 1 de octubre de 1932 23h
1933 UTC UTC+1 sábado 25 de marzo de 1933 23h sábado 7 de octubre de 1933 23h
1934 UTC UTC+1 sábado 7 de abril de 1934 23h sábado 6 de octubre de 1934 23h
1935 UTC UTC+1 sábado 30 de marzo de 1935 23h sábado 5 de octubre de 1935 23h
1936 UTC UTC+1 sábado 18 de abril de 1936 23h sábado 3 de octubre de 1936 23h
1937 UTC UTC+1 sábado 3 de abril de 1937 23h sábado 2 de octubre de 1937 23h
1938 UTC UTC+1 sábado 26 de marzo de 1938 23h sábado 1 de octubre de 1938 23h
1939 UTC UTC+1 sábado 15 de abril de 1939 23h sábado 18 de noviembre de 1939 23h
1940 De 1940 a 1942 reinó la confusión según se estuviera o no en la zona libre.
Los datos de 1941 y 1942 corresponden a la zona libre.
1941 UTC+1 UTC+2 domingo 4 de mayo de 1941 23h domingo 5 de octubre de 1941 22h
1942 UTC+1 UTC+2 domingo 8 de marzo de 1942 23h lunes 2 de noviembre de 1942 1h
1943 UTC+1 UTC+2 lunes 29 de marzo de 1943 1h lunes 4 de octubre de 1943 1h
1944 UTC+1 UTC+2 lunes 3 de abril de 1944 1h sábado 7 de octubre de 1944 23h
1945 UTC+1 UTC+2 lunes 2 de abril de 1945 1h domingo 16 de septiembre de 1945 1h
1946 Se abandona el sistema horario de verano / horario de invierno. La hora legal pasa a ser UTC + 1 todo el año
1976 UTC+1 UTC+2 domingo 28 de marzo de 1976 0h sábado 25 de septiembre de 1976 23h
1977 UTC+1 UTC+2 domingo 3 de abril de 1977 1h domingo 25 de septiembre de 1977 1h
1978 UTC+1 UTC+2 domingo 2 de abril de 1978 1h domingo 1 de octubre de 1978 1h
1979 UTC+1 UTC+2 domingo 1 de abril de 1979 1h domingo 30 de septiembre de 1979 1h
1980 UTC+1 UTC+2 domingo 6 de abril de 1980 1h domingo 28 de septiembre de 1980 1h
De 1981 a 1995 inclusive, el paso al horario de verano se hace el último domingo de marzo a la 1 h y la vuelta a la hora "normal" el último domingo de septiembre a la 1 h.
1996 UTC+1 UTC+2 domingo 31 de marzo de 1996 1h domingo 27 de octubre de 1996 1h
1997 UTC+1 UTC+2 Entrada en el sistema europeo, como se ha visto más arriba. En realidad, el sistema ya se utilizó desde 1996.

Conclusión

Podríamos multiplicar los ejemplos, pero sería laborioso y de escaso interés. Nos limitaremos, pues, a señalar al final de este estudio la situación actual de algunos países sobre un mapa.

Los ejemplos dados bastan para establecer que uno de los elementos desencadenantes de la aplicación del horario de verano fue la entrada en las dos guerras mundiales, y que este sistema fue abandonado con frecuencia entre ambas guerras, aunque no en Francia.

En Estados Unidos, por ejemplo, el sistema de horario de verano se aplicó en 1918 y 1919 y luego se abandonó, antes de retomarse del 09/02/1942 al 30/09/1945. De 1946 a 1966 los estados y las ciudades pudieron aplicarlo o no libremente. En 1966 el sistema se aplicó de manera uniforme en Estados Unidos desde el último domingo de abril, salvo en 1974, 06/01, y en 1975, 23/02, hasta el último domingo de octubre. En 1986, el inicio del horario de verano se trasladó al primer domingo de abril.

Unas palabras sobre Suiza, que no conoció los dos períodos de guerra:

¿Hora adelantada en todo el mundo?

Partiendo de la idea de que el sistema horario de verano / horario de invierno pretende hacernos «vivir con el Sol» durante una determinada época del año, ¿puede adoptarse la hora adelantada en todo el planeta?

Hagamos un poco de astronomía elemental y observemos qué ocurre en el hemisferio norte.

En el ecuador, los días duran lo mismo todo el año: doce horas. Y las horas de salida y puesta del Sol apenas varían a lo largo del año.

Cuanto más aumente la latitud, mayor será la diferencia de duración entre el día más largo, el solsticio de verano, y el más corto, el solsticio de invierno. Será de unas tres horas en el Trópico de Cáncer. En el círculo polar ártico se llegará al punto en que el Sol no se pondrá en el solsticio de verano y la duración del día será muy corta en el solsticio de invierno, menos de dos horas.

Evidentemente, las variaciones en la duración del día no bastan para responder a nuestra pregunta. Puesto que el problema parece plantearse sobre todo por la tarde, cuando la gente pasa parte del tiempo de vigilia con luz artificial en invierno, hay que ver qué produciría un desfase de una hora.

En el Trópico de Cáncer, el Sol se pone hacia las 19 h 40 en hora local en verano y a las 18 h 00 en invierno. Implantar una «hora adelantada» se vuelve posible. Desde el Trópico de Cáncer hacia el ecuador, cada vez lo es menos, con el riesgo de que el Sol llegue a ponerse antes en verano que en invierno.

Deberíamos, por tanto, ver dominar el sistema de hora adelantada entre el Trópico de Cáncer y el Círculo Polar Ártico.

Naturalmente, estas constataciones también valen para el hemisferio sur, siempre que se inviertan verano e invierno y se aplique el horario de verano, grosso modo, entre octubre y marzo.

Comprobemos en un mapa si nuestras conclusiones son correctas. Los países que aplican el sistema horario de verano / horario de invierno aparecen en rojo.

Este mapa es solo aproximado. Nota: varios países han cambiado desde entonces, como Rusia o Egipto; consulta sobre ello la página de Wikipedia.

Además, me parece bastante engorroso hacer una tabla de esos países, sobre todo porque exigiría una actualización periódica de la que no me siento capaz. Dejemos, pues, a los especialistas en la materia que nos proporcionen ese tipo de tabla. Hay una aquí.

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