En lo que se refiere al Libro de Henoc, la traducción española va en redonda. Cuando la versión inglesa difiere en el capítulo 71, se añade en cursiva bajo el texto español.
«Libro de los Jubileos 6, 32-38: Ordena a los hijos de Israel que observen los años según este cómputo: 364 días. Esos días constituirán un año completo. Que no alteren sus días ni sus fiestas... que no omitan ningún día y no desplacen ninguna fiesta... Si no observan Su mandamiento, trastornarán todas sus estaciones y los años quedarán desplazados... Y todos los hijos de Israel olvidarán, no encontrarán ya el cómputo de los años, y olvidarán las neomenias, las estaciones y los sábados, y se equivocarán en la ordenación de los años... La división de los días está escrita en las tablas del cielo, para que no olviden las fiestas de la alianza ni sigan las fiestas de los gentiles, según sus errores y su ignorancia. Porque habrá hombres que basarán sus observaciones en la luna, pero esta desordena las estaciones y cada año llega con diez días de adelanto. Harán de un día aborrecible un día de testimonio, de un día impuro un día de fiesta, y confundirán todos los días, el santo con el impuro y el impuro con el santo; porque se equivocarán sobre los meses, los sábados, las fiestas y los jubileos... Después de tu muerte no se atarán ya al año de 364 días únicamente, y por eso errarán sobre las neomenias, las estaciones, los sábados y las fiestas, y comerán toda clase de sangre.
Libro de Henoc
Tercera sección
Tratado de astronomía y meteorología
Capítulo 71
1. Libro del curso de los luminarios celestes, según sus órdenes, sus tiempos, sus nombres y los lugares desde donde comienzan su recorrido, y según sus distintas posiciones, todas cosas que Uriel, el mensajero consagrado que estaba conmigo y que los gobierna, me mostró. Todo el tratado que los concierne es conforme a lo que me ha mostrado para todos los años del mundo, perpetuamente, hasta que se cumpla la obra nueva destinada a durar para siempre.
Isaías 65. 17; 66. 22; 2 Pedro 3. 3, 13; Ap 21. 1
2. Esta es la primera ley de los luminarios. El sol, antorcha del día, sale por las puertas del cielo situadas al oriente y se pone enfrente, por las puertas occidentales del cielo.
3. Vi seis puertas por las que el sol inicia su curso y seis puertas por las que lo termina.
I beheld the gates whence the sun goes forth; and the gates where the sun sets;
4. Por esas mismas puertas sale y entra también la luna, y vi a los príncipes de los luminarios con los astros que los preceden, las seis puertas de su salida y las seis puertas de su puesta.
5. Todas estas puertas se hallan una tras otra en una misma alineación, y a derecha e izquierda se abren unas ventanas.
6. Primero avanza el gran luminario, llamado sol, cuya órbita es semejante a la órbita del cielo y que resplandece todo él de fuego y llamas.
7. El soplo empuja el carro en el que va montado.
8. Luego se inclina hacia el norte para avanzar hacia oriente; gira al pasar por esa puerta e ilumina esa parte del cielo.
9. Así se anuncia en su carrera el primer mes.
In the same manner it goes forth in the first month by the great gate.
10. Parte por la cuarta de esas puertas, que está al oriente.
It goes forth through the fourth of those six gates, which are at the rising of the sun.
11. Y en esa cuarta puerta que atraviesa el primer mes hay doce ventanas abiertas de las que brotan torrentes de llamas cuando se abren en el momento fijado.
12. Cuando el sol se levanta en el cielo, pasa por la cuarta puerta durante treinta días y, por la parte de occidente, desciende en línea recta por la cuarta puerta.
13. Después de ese tiempo, los días crecen y las noches disminuyen durante treinta días. Entonces el día es más largo que la noche en dos partes.
14. El día tiene en efecto diez partes, mientras que la noche tiene ocho.
15. Después, el sol pasa por esta cuarta puerta y se pone pasando por la puerta correspondiente; luego se acerca a la quinta puerta, que está al oriente, durante treinta días, y se pone igualmente pasando por la puerta correspondiente.
16. Entonces el día crece todavía una parte, de modo que el día tiene once y la noche, al menguar, tiene siete.
17. Entonces el sol avanza hacia oriente pasando por la sexta puerta, y sale y se pone pasando por esa puerta durante treinta días.
The sun now returns to the east, entering into the sixth gate, and rising and setting in the sixth gate thirty-one days, on account of its signs.
18. En ese tiempo el día es el doble de la noche y contiene doce partes.
19. En cuanto a la noche, disminuye en la misma proporción y no cuenta más que seis partes. Al fin el sol declina, de modo que el día disminuye mientras la noche crece.
20. El sol vuelve entonces hacia oriente pasando por la sexta puerta, por la que sale y entra durante treinta días.
21. Después de este periodo, el día disminuye un grado: ya no tiene más que once partes, mientras que la noche tiene siete.
22. El sol deja occidente pasando por la sexta puerta y avanza hacia oriente; sale por la quinta puerta durante treinta días y se pone también en occidente pasando por la quinta puerta.
23. En ese momento el día ha perdido dos doceavos, de modo que tiene diez, mientras que la noche tiene ocho.
24. El sol pasa por la quinta puerta tanto a oriente como a occidente. Luego se levanta durante treinta y un días por la cuarta y se pone a occidente.
Then the sun goes from the fifth gate, as it sets in the fifth gate of the west; and rises in the fourth gate for thirty-one days, on account of its signs, setting in the west.
25. En ese momento el día es igual a la noche, de modo que ambos tienen nueve partes cada uno.
26. Entonces el sol deja esta puerta y, avanzando hacia oriente, pasa por la tercera puerta tanto al salir como al ponerse.
27. Desde ese momento la noche crece durante treinta días, de modo que la noche comprende diez partes, mientras que el día comprende ocho.
28. Entonces el sol sale por la tercera puerta y va a ponerse igualmente por la tercera puerta a occidente durante treinta días.
29. Luego pasa por la segunda, tanto a oriente como a occidente.
30. En este tiempo la noche tiene once partes y el día solo siete.
31. Es el tiempo en que el sol pasa por la segunda puerta tanto al salir como al ponerse. Luego declina y llega a la primera puerta, que atraviesa durante treinta días.
Then the sun goes at that time from the second gate, as it sets in the second gate in the west; but returns to the east, proceeding by the first gate, for thirty-one days.
32. Se pone igualmente por la primera puerta.
33. Entonces la noche es doble que el día.
34. Así la noche tiene doce partes, mientras que el día tiene seis.
35. Y cuando el sol ha llegado a ese punto, recomienza su carrera.
36. Pasa por esa puerta durante treinta días y se pone por la misma puerta a occidente.
37. En este tiempo la noche disminuye una parte y ya no comprende más que once.
38. En cuanto al día, no tiene más que siete.
39. Entonces el sol pasa por la segunda puerta, a oriente.
40. Vuelve por aquella que había dejado al principio durante treinta días, levantándose y poniéndose por las dos puertas correspondientes.
41. La noche disminuye todavía: ya no tiene más que diez partes, y el día, ocho. El sol pasa por la segunda puerta tanto al salir como al ponerse, luego avanza hacia oriente, sale durante treinta días por la tercera puerta y va a ponerse a la puerta correspondiente de occidente.
42. La noche sigue disminuyendo: ya no tiene más que nueve partes, igual que el día; entonces hay igualdad entre una y otro; el año está en su día trescientos sesenta y cuatro.
43. Así es el propio curso del sol el que produce la longitud o la brevedad de los días y las noches.
44. Es él quien hace que el día crezca sucesivamente y que la noche disminuya en la misma proporción.
45. Esta es la ley del curso del sol: avanza y retrocede a su vez. Tal es el destino de este gran luminario destinado a alumbrar la tierra.
46. Este luminario, al que Elohim dio desde la nada el nombre de sol.
47. Porque entra y sale sin descanso, hendiendo día y noche con su carro las llanuras etéreas. Su luz ilumina siete partes de la luna, pero la dimensión de ambas es igual.
Capítulo 72
1. Después de esta primera ley, vi la que se refiere al luminario inferior, llamado luna, cuya órbita es semejante a la órbita del cielo.
2. También su carro es empujado por el soplo, pero su luz le es concedida con medida.
3. Cada mes varían su salida y su puesta, y sus días son como los días del sol. Y cuando su luz es plena, contiene siete partes del sol.
4. Se levanta y toma su curso hacia oriente durante treinta días.
5. En ese tiempo aparece y constituye para vosotros el comienzo del mes. Durante treinta días pasa por la puerta que atraviesa el sol.
6. Entonces es casi invisible, de manera que no aparece en ella ninguna luz, salvo la séptima parte de su luz total; cada día crece una porción, pero sigue saliendo y poniéndose con el sol.
7. Cuando el sol se levanta, la luna se levanta con él y recibe una pequeña parte de luz.
8. En esa noche, el primer día antes del día de la luna, la luna se pone con el sol.
9. Y durante esa noche la luna está oscura, pero se levanta con la séptima parte de su luz, apartándose de la salida del sol.
10. Poco a poco se ilumina, hasta que su luz se vuelve completa.
Capítulo 73
1. Entonces vi otra ley, que consiste en la determinación de los meses lunares: Uriel, mi mensajero consagrado y mi guía, no me dejó ignorar nada.
2. Lo escribí todo, por tanto, del modo en que me lo reveló.
3. Anoté los meses en el orden en que llegan, la aparición y las fases de la luna durante quince días.
4. Escribí en qué momento la luna pierde por completo su luz y en qué momento goza de todo su esplendor.
5. En algunos meses la luna avanza sola, y durante otros dos se pone con el sol por las dos puertas que se encuentran en medio, es decir, la tercera y la cuarta. Sale durante siete días y cumple su recorrido.
6. Luego se acerca a la puerta que el sol ha atravesado y durante ocho días pasa por la segunda puerta, igual que el sol.
7. Y cuando el sol sale por la cuarta puerta, la luna sale por ella durante siete días, hasta que el sol pasa por la quinta puerta.
8. Durante otros siete días declina hacia la cuarta puerta; entonces está en todo su esplendor, pero pronto disminuye y avanza por la primera puerta durante ocho días.
9. Luego vuelve a dirigirse hacia la cuarta puerta, de donde sale el sol.
10. Vi, pues, su posición, así como la salida y la puesta del sol, según el orden de sus meses.
11. Y en esos días, cada cinco años, se añadirán treinta días, porque sobran en el año solar. Y todos los días que pertenezcan a uno de esos cinco años serán trescientos sesenta y cuatro. Habrá además seis días para cada uno de ellos, de manera que formen un mes suplementario de treinta días.
12. El mes lunar es más corto que el mes solar y sideral.
13. Por lo demás, es ella la que regula los años, de manera que no varíen ni un solo día y estén invariablemente compuestos de trescientos sesenta y cuatro días. En tres años hay mil noventa y dos días; en cinco años, mil ochocientos veinte; en ocho años, dos mil novecientos doce días.
14. En cuanto a los años lunares, tres años comprenden mil sesenta y dos días; cinco años, más cortos que los del sol en cincuenta días, comprenden solo mil setecientos setenta, y ocho años lunares comprenden dos mil ochocientos treinta y dos días.
15. Así, ocho años lunares son más cortos que ocho años solares en ochenta días.
16. El año se forma, por tanto, según el curso del sol o de la luna; según se tome por referencia uno u otro de estos astros, resulta más largo o más corto.
Capítulo 74
1. He aquí ahora a los jefes y príncipes que presiden toda la creación, todas las estrellas, así como los cuatro días intercalares añadidos para completar el año.
2. Necesitan esos cuatro días, que no forman parte del año.
3. Los hombres se equivocan con respecto a esos días, porque para darse cuenta de ellos hay que remitirse a esos luminarios: uno está intercalado en la primera puerta, el segundo en la tercera, otro en la cuarta y el último en la sexta.
4. Así se completa el número de trescientas sesenta y cuatro posiciones, que forman otros tantos días. Estos son los signos:
5. Las estaciones.
6. Los años.
7. Y los días, tal como Uriel me los dio a conocer. Uriel es el mensajero que Adonai de la gloria ha puesto al frente de todas las estrellas.
8. Que brillan en el cielo e iluminan la tierra. Son:
9. Los dispensadores de los días y de las noches, a saber, el sol, la luna, los astros de toda la milicia celeste que, con todos los demás carros, recorren el cielo en todas direcciones.
10. Así Uriel me mostró doce puertas que se abren para el carro del sol, de las cuales brotan infinitos rayos.
11. Gracias a ellas se forma el verano en la tierra cuando estas puertas se abren en los tiempos fijados; de ellas salen también los vientos y los soplos del rocío, cuando las ventanas en los extremos del cielo se abren en los tiempos determinados por la voluntad divina.
12. Vi doce puertas en el cielo, en los extremos de la tierra, por donde salen el sol y la luna y las estrellas y todas las obras del cielo, tanto al levante como al poniente.
13. Y se abren todavía muchas otras ventanas a derecha e izquierda.
14. Una de estas ventanas aumenta el calor del verano, lo mismo que las puertas por las que las estrellas salen y entran sin cesar en un círculo sin fin.
15. Y vi en el cielo el carro de esas estrellas, que giraba sobre el mundo sin declinar jamás. Una de ellas es más brillante que las demás; esta recorre el mundo entero.
/.../
Capítulo 81
1. Ahora bien, hijo mío Matusalén, te lo he dicho todo, te lo he escrito todo; te lo he revelado todo y te he dado un tratado sobre cada una de estas cosas.
2. Conserva, hijo mío, los libros escritos de la mano de tu padre y transmítelos a las generaciones futuras.
3. Te he dado la sabiduría, a ti, a tus hijos y a tu descendencia, para que la transmitan, esta sabiduría superior a todos sus pensamientos, a su posteridad. Y quienes la comprendan no dormirán, sino que abrirán el oído para recibirla, a fin de hacerse dignos de esta sabiduría, que será para ellos como un alimento celestial.
4. Adelante, justos. Adelante, los que caminan en la justicia, en quienes no penetra la iniquidad y que no se parecen a los malhechores cuyos días están contados.
5. En cuanto al curso del sol en el cielo, entra y sale por las distintas puertas durante treinta días, con los jefes de las mil especies de estrellas, con los cuatro que se les añaden y que se refieren a los cuatro días suplementarios.
6. Los hombres están gravemente equivocados con respecto a estos días: no los mencionan en sus cálculos. Pero esos días suplementarios existen: uno en la primera puerta, un segundo en la tercera, un tercero en la cuarta, un último en la sexta puerta.
7. El año queda así compuesto de trescientos sesenta y cuatro días.
8. El cómputo es, pues, exacto. Porque estos luminarios, estos meses, estos periodos, estos años y estos días, Uriel me los ha revelado y explicado, él que, por voluntad de Elohim, tiene poder sobre todos estos astros y regula sus influencias.
9. Este es el orden de los astros, cada uno según el lugar del cielo en que sale y se pone, según las estaciones, los tiempos, sus fiestas, los días, sus meses, según sus signos.
10. He aquí los nombres de aquellos que los dirigen, que velan por sus recorridos, por sus periodos, por sus influencias, según su poder y en sus estaciones.
11. Cuatro de ellos abren la marcha; dividen el año en cuatro partes. Después vienen otros doce, que forman los doce meses del año, divididos en trescientos sesenta y cuatro días, junto con los jefes de las millares que distinguen los días, tanto los ordinarios como los suplementarios, y que, como los primeros jefes, dividen el año en cuatro partes.
12. Los jefes de las millares están colocados en medio de los otros, y cada uno está en su lugar. Ahora bien, estos son los nombres de los que presiden las cuatro partes del año: Melkel, Helammelak;
13. Meleyal y Narel.
14. En cuanto a los nombres de los otros, son: Adnarel, Jyasural y Jeyeluineal.
15. Estos tres últimos marchan después de los jefes de la clase de las estrellas; cada uno sigue regularmente a aquellos que dividen el año en cuatro partes.
16. En la primera parte del año aparece Melkel, a quien también se llama Tamaâ y Zahaïa.
17. Los días sometidos a su influencia son noventa y uno.
18. Y esto es lo que se ve en la tierra durante esos días: sudor, calor y trabajo. Todos los árboles se vuelven fértiles, brotan las hojas, la cosecha alegra al campesino, la rosa y todas las flores adornan el campo, y los árboles muertos durante el invierno se secan.
19. He aquí quienes mandan en segundo término: Barkel, Zehabel y Heloyalel, al que se añade además Helammelak, llamado también Sol o Esplendidísimo.
20. Los días sometidos a su influencia son noventa y uno.
21. Esto es lo que ocurre en la tierra durante ese tiempo: calor y sequedad; los árboles dan sus frutos, y los frutos se prestan bien al secado.
22. Los rebaños van a pastar y las ovejas paren. Se recogen todos los bienes de la tierra, se amontonan los cereales en los graneros y se lleva la uva a los lagares.
23. Los nombres de los otros son Gedael, Keel, Heel;
24. A los que hay que añadir Asphael.
25. Y los días de su autoridad, la de Helammelak, se han cumplido y han terminado.