Esta página es la última de una serie de tres secciones que nos llevan de los calendarios romanos primitivos al calendario gregoriano actual, pasando por el calendario juliano.
Un poco de historia
Nota: existen muchísimos libros y no pocos sitios de Internet que cuentan la historia de Roma desde sus orígenes hasta su desaparición.
Por eso, nuestro «breve recorrido histórico» se parecerá más a una cronología que a una explicación detallada. Su objetivo principal será situarnos en el tiempo para seguir la evolución de nuestros calendarios.
La cronología de cada página corresponde a los calendarios explicados en esa misma página. Continúa, por tanto, a lo largo de las tres secciones mencionadas en el inicio.
Terminé la sección anterior, dedicada al calendario juliano, con esta frase:
"Solo quedaba un problema por resolver para que el calendario juliano se convirtiera en el que usamos hoy: adaptar en el tiempo la duración del año al año trópico."
En efecto, el año juliano tenía 365,25 días, mientras que el año trópico vale 365,24221935 días, lo que produce una diferencia de 11 minutos y 12 segundos al año. En la época del concilio de Nicea, esa diferencia ya rondaba los tres días.
Será el papa Gregorio XIII quien reducirá esta diferencia creciente en 1582.
En realidad, la duración del año civil respecto al año trópico interesaba menos a Gregorio XIII que la deriva de la fecha de Pascua, que acabaría por caer en verano.
Todavía me pregunto quién habría tomado el problema en sus manos si Constantino hubiera fijado la Pascua en fecha fija o no hubiera tomado la desafortunada decisión de mezclar Iglesia y Estado.
Pero antes de examinar el contenido de la reforma gregoriana, hagamos un poco de historia para ver cómo se llegó al famoso 24 de febrero de 1582, fecha de promulgación de la bula Inter gravissimas.
Un pequeño paréntesis para señalar un sitio notable, cuyo autor, Rodolphe Audette, realizó un enorme trabajo de recopilación y traducción de textos relativos a la reforma. Chapó por ese trabajo y por su estilo cargado de humor.
Dicho este merecido homenaje, volvamos a nuestro querido Gregorio.
Después del concilio de Nicea, que por tanto no habría fijado una regla para calcular la fecha de Pascua (recordemos que es el primer domingo después de la primera luna del equinoccio de primavera), la Iglesia elaboró cálculos complejos. Dos astrónomos, ambos obispos de Alejandría, Teófilo y su sobrino Cirilo, establecieron tablas que cubrían respectivamente de 380 a 480 y de 437 a 581.
Al cálculo de la fecha de Pascua se añadió otro problema: contra las indicaciones del concilio de Nicea, cada ciudad hizo las cosas a su manera, y se llegó a una confrontación Alejandría (Oriente) / Roma (Occidente), preludio de la ruptura definitiva entre las Iglesias de Oriente y de Occidente.
En 525, el papa Juan I pidió al abad Dionysius Exiguus (Dionisio el Exiguo) calcular la fecha de Pascua para el año siguiente. Dionisio se puso manos a la obra, adoptó las fórmulas alejandrinas y utilizó el ciclo lunar de 19 años. Recalculó las tablas de Cirilo para 95 años, de 532 a 627.
Dionysius sería conocido por otra «invención»: el Annus Domini (A.D.). El inicio del calendario en uso en aquella época partía de la ascensión al trono del emperador Diocleciano. Como el amor de Dionysius por Diocleciano no era precisamente evidente (Diocleciano había perseguido a los cristianos), propuso contar los años a partir de la encarnación de Cristo en el año AD 1 (el cero todavía no existía en Roma). Así aparece en sus tablas la fórmula «anni domini nostri Jesus Christi».
Esta innovación no tuvo éxito inmediato y solo se adoptó siglos más tarde, en fechas distintas según el país. En cuanto a las tablas, cayeron en el olvido y la fecha de Pascua siguió desplazándose.
En el siglo XIII las cosas volvieron a moverse. En 1200, Conrado de Estrasburgo afirmó que el solsticio de invierno había perdido 10 días desde tiempos de Julio César.
Poco después, el inglés Robert Grosseteste, canónigo en París, calculó un desfase de un día cada 304 años (en realidad era un día cada 308,5 años). Propuso calcular la Pascua con un equinoccio de primavera el 14 de marzo en lugar del 21, compensando así el retraso acumulado.
Otro inglés, Johannes de Sacrobosco (también llamado Jean de Holywood o Jean de Halifax), propuso en un tratado De Anni Ratione suprimir un día cada 288 años. La propuesta no tuvo continuidad.
A mediados del siglo XIII, Roger Bacon siguió los pasos de Grosseteste y reclamó con fuerza una reforma directamente al papa Clemente IV. Este murió sin tomar ninguna decisión.
Fue en 1345 cuando el papa Clemente VI, elegido en Aviñón, decidió reformar el calendario.
Convocó para ello a varios especialistas. Uno de ellos fue Jean de Meurs, que junto con otro experto, Firmin de Belleval, propuso al papa una solución en una Epistola super reformatione antiqui kalendarii (carta sobre la reforma del antiguo calendario). Esta solución consistía en suprimir un cierto número de días de un año concreto y, después, retirar un día cada 310 años. Por una razón que no conozco (una epidemia de peste podría ser una buena hipótesis), la reforma no se llevó a cabo.
Como la Pascua seguía desplazándose, el cardenal Pierre d'Ailly presentó durante el decimosexto concilio ecuménico de Constanza, en 1417, un tratado, Exhortatio super correctione calendarii (Exhortación a la corrección del calendario), que retomaba la argumentación de Grosseteste, Sacrobosco y Bacon. Pero Pierre d'Ailly reconocía que «la duración verdadera del año no se conoce con certeza» y, una vez más, la reforma no se realizó.
En 1436, el astrónomo Nicolás de Cusa, proponiendo una reforma casi idéntica, no tuvo más suerte.
A comienzos del siglo XVI, cuando el calendario marcaba 21, el equinoccio real ya se había adelantado 10 días y las peticiones de reforma del calendario se hacían cada vez más insistentes y numerosas.
En 1514, el papa León X pidió al obispo neerlandés Paul de Middelburg, astrónomo, presidir una comisión encargada de enmendar el calendario. Poco importa cuál fuera la solución propuesta, porque aquella reforma tampoco vio la luz. León X tuvo la mala idea de pedir la opinión de los soberanos del momento, que respondieron poco o nada.
Una de esas cartas cayó en manos de un astrónomo germano-polaco, Nicolás Copérnico (1473-1543), uno de los mayores genios de su época. Si tuviera que resumir su obra inmensa, diría que invirtió en los mapas del cielo la posición de la Tierra y del Sol. De repente, la Tierra dejó de ser más que un simple planeta, como los demás, que gira (por fin) alrededor del Sol. Copérnico indicó que esta revolución se realiza en 365,2425 días, frente a los 365,2422 reales. Dudó en publicar sus trabajos y lo hizo solo al final de su vida. Su obra jugaría un papel decisivo en la reforma de Gregorio XIII.
El problema de la deriva de Pascua volvió a discutirse en el concilio de Trento (1545-1553), sin que se aportara una solución, salvo un decreto que confiaba la reforma al papa Pío IV.
En 1582, tres hombres lograron donde todos los demás habían fracasado: Ugo Boncompagni (elegido papa el 25 de mayo de 1572 con el nombre de Gregorio XIII), un médico calabrés llamado Luigi Lilio y un jesuita y astrónomo bávaro, Christophorus Clavius.
En realidad, la comisión encargada de la reforma, presidida por el cardenal Guglielmo Sirleto, incluía también a otros miembros, pero aquí solo cito a los más importantes.
El principal artífice de la reforma fue Luigi Lilio, que encontró las soluciones a los problemas que planteaba. Por desgracia, no pudo exponerlas ante la comisión pontificia porque murió en 1576. Su portavoz fue su hermano Antonio, también médico y astrónomo.
Durante y después de la reforma aparecieron varios textos, cuya cronología es esta:
- 1575: Antonio Lilio presenta a la comisión el proyecto de reforma de su hermano Luigi. El texto original ya no existe.
- Se redacta un Compendium (resumen) para someterlo a personalidades políticas, religiosas y científicas de la época. Como las respuestas fueron más o menos satisfactorias, Gregorio XIII decide.
- El 24 de febrero de 1582, Gregorio XIII firma la bula Inter gravissimas, que instaura el calendario que lleva su nombre.
- Tras la bula se publican textos explicativos (una especie de decreto de aplicación), redactados por Clavius, segundo gran artífice de este calendario. Entonces se publican 6 cánones.
- En 1603, Clavius publicará un enorme documento de más de 600 páginas, la Romani calendarii a Gregorio XIII pontifice maximo restituti explicatio (Explicación del calendario romano restaurado por el sumo pontífice Gregorio XIII).
Veamos ahora qué contenía este nuevo calendario, que costó tanto hacer nacer, costaría mucho hacer aceptar por todos y hoy está casi universalmente adoptado.
El calendario
Como en el caso del calendario juliano y la reforma de César, el problema era doble:
- Recuperar el desfase del calendario respecto al Sol (el año civil era más largo que el año trópico).
- Evitar nuevas derivas aplicando algunas modificaciones al calendario juliano.
A esto se sumaba la fijación de la fecha de Pascua y su cómputo.
Digo «se sumaba», pero para Gregorio XIII ese era precisamente el problema esencial; la duración del año trópico le importaba bastante menos.
Como una página de este sitio está dedicada al calendario litúrgico, evitaremos aquí mezclar el cómputo del tiempo con la fijación de fiestas religiosas.
Interesémonos, por tanto, por la reforma gregoriana desde un punto de vista estrictamente civil.
La mejor manera de ver las novedades quizá sea leer algunos extractos de la bula pontificia del 24 de febrero de 1582 (gracias a Rodolphe Audette por la traducción):
«7. Para que el equinoccio vernal, fijado por los padres del concilio de Nicea en el duodécimo día antes de las calendas de abril, vuelva a esa fecha, prescribimos y ordenamos que se supriman del mes de octubre de 1582 los diez días que van del tercer día de las nonas hasta la víspera de los idus inclusive, y que el día siguiente al cuarto día de las nonas, en que tradicionalmente se celebra a san Francisco, sea llamado idus de octubre...
«9. Además, para que en adelante el equinoccio no se aleje del duodécimo día antes de las calendas de abril, decretamos que se interpole un bisiesto cada cuatro años según la costumbre, excepto en los años seculares; estos, aunque siempre fueron bisiestos hasta ahora, y aunque queremos que el año 1600 lo siga siendo, no lo serán todos en adelante; en cada período de cuatrocientos años, los tres primeros años seculares transcurrirán sin bisiesto y el cuarto será bisiesto, de modo que los años 1700, 1800 y 1900 no serán bisiestos; pero en el año 2000 se intercalará un bisiesto según la costumbre, febrero tendrá 29 días, y este mismo orden de omisiones e intercalaciones deberá respetarse para siempre en cada período de cuatrocientos años.
Encontramos así nuestras dos fases:
- Recuperar el desfase del calendario respecto al año trópico: restar 10 días al año 1582. Para ello, al jueves 4 de octubre le siguió el viernes... 15 de octubre. Y así, en 1583, el equinoccio de primavera volvió al 21 de marzo.
- Evitar nuevas derivas aplicando algunas modificaciones al calendario juliano: supresión de 3 días cada 400 años. Se mantiene el principio de años bisiestos cada cuatro años, PERO los años seculares son comunes, SALVO aquellos cuyo número es divisible por 400, que siguen siendo bisiestos. Por eso el año 2000 se mantuvo bisiesto, aunque secular, a diferencia de 1900, que fue común.
Aplicando esta regla se llega a un año de 365,2425 días en lugar de 365,2424; eso significa que en 10.000 años el calendario tendría tres días de más. Una regla (no gregoriana) habría propuesto considerar los años 4000, 8000, 12000... como años comunes. ¿Seguirá siendo igual el año trópico en 4000? Lo más probable es que no estemos aquí para responder.
Aplicación de la reforma
Las modificaciones introducidas por la reforma estuvieron lejos de aplicarse de inmediato en todos los países del mundo católico. Naturalmente, cuanto más tarde se adoptaba la reforma, mayor era el número de días que había que suprimir.
He aquí una lista no exhaustiva de fechas de aplicación de la reforma en distintos países:
| País | Fin juliano | Inicio gregoriano | Días suprimidos |
|---|---|---|---|
| Albania | 12/1912 | 12/1912 | |
| Austria | |||
| Bressanone, Salzburgo y Tirol | 05/10/1583 | 16/10/1583 | 10 |
| Carintia, Estiria | 14/12/1583 | 25/12/1583 | 10 |
| Bélgica | |||
| Provincias españolas | 21/12/1582 | 01/01/1583 | 10 |
| Lieja (diócesis) | 10/02/1583 | 21/02/1583 | 10 |
| Bulgaria | 01/11/1915 | 14/11/1915 | 12 |
| Checoslovaquia (Bohemia y Moravia) | 06/01/1584 | 17/01/1584 | 10 |
| Danimarca | 18/02/1700 | 01/03/1700 | 10 |
| Egipto | 1875 | 1875 | |
| Estonia | 01/02/1918 | 15/02/1918 | 13 |
| Finlandia | 17/02/1753 | 01/03/1753 | 11 |
| Francia | 09/12/1582 | 20/12/1582 | 10 |
| Alsacia | 1648 | 1648 | |
| Lorena | 16/02/1760 | 28/02/1760 | 11 |
| Estrasburgo | 05/02/1682 | 16/02/1682 | 10 |
| Regiones católicas de Alemania | |||
| Augusta | 13/02/1583 | 24/02/1583 | 10 |
| Baden | 16/11/1583 | 27/11/1583 | 10 |
| Baviera (diócesis) | 05/10/1583 | 16/10/1583 | 10 |
| Colonia (arcidiócesis) | 03/11/1583 | 14/11/1583 | 10 |
| Jülich | 02/11/1583 | 13/11/1583 | 10 |
| Maguncia | 11/11/1583 | 22/11/1583 | 10 |
| Münster (ciudad y archidiócesis) | 16/11/1583 | 27/11/1583 | 10 |
| Estrasburgo (solo diócesis) | 16/11/1583 | 27/11/1583 | 10 |
| Treviri | 04/10/1583 | 15/10/1583 | 10 |
| Würzburg (diócesis) | 04/11/1583 | 15/11/1583 | 10 |
| Regiones protestantes de Alemania | |||
| Hildesheim (diócesis) | 15/03/1631 | 26/03/1631 | 10 |
| Curlandia | 1617 | 1617 | |
| Minden | 01/02/1668 | 12/02/1668 | 10 |
| Neuburg (Palatinato) | 13/12/1615 | 24/12/1615 | 10 |
| Osnabrück (diócesis) | 1624 | 1624 | |
| Paderborn (diócesis) | 16/06/1585 | 27/06/1585 | 10 |
| Prussia | 22/08/1610 | 02/09/1610 | 10 |
| Westfalia | 01/07/1584 | 12/07/1584 | 10 |
| Otras regiones | 18/02/1700 | 01/03/1700 | 10 |
| Inglaterra y colonias | 02/09/1752 | 14/09/1752 | 11 |
| Grecia | 14/07/1916 | 28/07/1916 | 13 |
| Hungría | 21/10/1587 | 01/11/1587 | 10 |
| Transilvania | 14/12/1590 | 25/12/1590 | 10 |
| Irlanda | 16/11/1700 | 28/11/1700 | 11 |
| Italia | 04/10/1582 | 15/10/1582 | 10 |
| Letonia | 01/02/1918 | 15/02/1918 | 13 |
| Lituania | 01/02/1918 | 15/02/1918 | 13 |
| Países Bajos | |||
| Holanda, Zelanda, Brabante y la actual Bélgica | 21/12/1582 | 01/01/1583 | 10 |
| Gheldria | 30/06/1700 | 12/07/1700 | 11 |
| Utrecht, Overijssel | 30/11/1700 | 12/12/1700 | 11 |
| Frisia, Groninga | 31/12/1700 | 12/01/1701 | 11 |
| Drenthe | 30/04/1701 | 12/05/1701 | 11 |
| Noruega | 18/02/1700 | 01/03/1700 | 10 |
| Polonia | 04/10/1582 | 15/10/1582 | 10 |
| Slesia | 12/01/1584 | 23/01/1584 | 10 |
| Portugal | 04/10/1582 | 15/10/1582 | 10 |
| Romania | 31/03/1919 | 14/04/1919 | 13 |
| Rusia | 31/01/1918 | 14/02/1918 | 13 |
| España | 04/10/1582 | 15/10/1582 | 10 |
| Colonias americanas | 1584 | 1584 | |
| Suecia | 17/02/1753 | 01/03/1753 | 11 |
| Suiza | |||
| Lucerna, Uri, Svitto, Zugo, Friburgo, Soletta | 11/01/1584 | 22/01/1584 | 10 |
| Valais | 28/02/1655 | 11/03/1655 | 10 |
| Zúrich, Berna, Basilea, Schaffhausen, Ginebra, Turgovia | 31/12/1700 | 12/01/1701 | 11 |
| Appenzell, Glaris, San Galo | 1724 | 1724 | |
| Estados Unidos | |||
| Colonias británicas | 02/09/1752 | 14/09/1752 | 11 |
| Alaska | 05/10/1867 | 18/10/1867 | 12 |
| Jugoslavia | 04/03/1919 | 18/03/1919 | 13 |