Eid al-Fitr 2026, 2027 y 2028

Fecha del Eid al-Fitr

El Eid al-Fitr (el primer Eid) está previsto en las siguientes fechas:

La fecha puede variar en un día, dependiendo de si se tiene en cuenta o no la luna creciente que marca el comienzo del mes.

Eid al-Fitr

El Eid al-Fitr1 es una de las festividades más importantes del islam y marca el final del Ramadán, el mes sagrado de ayuno, oración y reflexión. Su fecha coincide con el primer día del mes de shawwal, el décimo mes del calendario lunar islámico, que comienza con el avistamiento de la luna nueva creciente, por lo que varía cada año.

Dependiendo del país y las tradiciones locales, el Eid al-Fitr suele durar uno o varios días. En España, donde se le conoce comúnmente como la «Fiesta de la ruptura del ayuno», suele celebrarse sólo durante un día. En los países musulmanes abarca tres días y se conoce a la fiesta como ʿÎd as-Saghîr, la «fiesta pequeña», en contraposición a Îd al-kabîr, la «fiesta grande», o ʿÎd al-Adha, la «fiesta del sacrificio», con la que termina el período de peregrinación a La Meca, aunque sus rituales y las festividades que la acompañan son igual de importantes2.

Después de 29 o 30 días de introspección y abstinencia desde el amanecer hasta el ocaso, millones de musulmanes en todo el mundo dan la bienvenida al Eid al-Fitr. No es solo una fiesta por el fin del ayuno, sino una jornada de profunda gratitud a Alá por haberles dado la fuerza para completar el mes sagrado. Por ello, la fiesta gira en torno a la oración, la solidaridad y el reencuentro familiar y social, donde la gastronomía juega también un papel central.

El origen del Eid al-Fitr

Según la tradición islámica, el Eid al-Fitr fue instituido por el propio profeta Mahoma en el año 624 d.C., el segundo año tras la Hégira, la emigración de los musulmanes de La Meca a Medina. Por tanto, desde su origen está ligado al ayuno del Ramadán que también fue instaurado ese mismo año por el Profeta.

Algunos hadices3 transmitidos por compañeros del Profeta relatan que cuando Mahoma llegó a Medina, observó que los habitantes locales celebraban dos días específicos del año con juegos y festines (posiblemente influenciados por festivales persas como el Nowruz y el Mihrajan4). Esta narración indica que el Eid al-Fitr reemplazó de manera religiosa y formal a festividades previas de origen cultural o local, puesto que Mahoma explicó que Dios fijó dos días de festividad para los musulmanes:

El Profeta dijo:

"Dios os ha sustituido esos dos días por algo mejor: el Día del Sacrificio (Eid al-Adha) y el Día de la Ruptura del Ayuno (Eid al-Fitr)".

También etimológicamente, la propia palabra Eid al-Fitr marca claramente el origen de la festividad y su significado. Así, «Eid», significa en árabe «festival» o «celebración» que regresa periódicamente; mientras que «Fitr» proviene de la raíz árabe «fitra» que significa «romper el ayuno» o «naturaleza original», sugiriendo que tras el Ramadán, el creyente vuelve a la alimentación habitual, pero también lleva un sentido de vuelta al estado de pureza y de regeneración espiritual tras un mes de devoción.

El Eid al-Fitr en el Corán y la Sunna

Es en la Sunna donde se establecen claramente la celebración, rituales y significado del Eid al-Fitr. En el Corán, el texto más sagrado de los musulmanes, la fiesta no aparece mencionada con ese nombre de forma explícita. Sin embargo, sí que aparece de forma indirecta en el Corán como la conclusión natural de los mandatos establecidos en la sura al Baqara (II), La Vaca, que contiene numerosos versículos relacionados con el ayuno:

Versículo 185: «... para que completéis el número de días [de ayuno] y para que glorifiquéis a Alá por haberos guiado, y así seáis agradecidos.»

Periodo mogol, caballo caligráfico, con la sura al-Baqara, v. 255, Golconda o Bijapur, 1590-1610 aprox.
Periodo mogol, caballo caligráfico, con la sura al-Baqara, v. 255, Golconda o Bijapur, 1590-1610 aprox. Francesco Bini / CC BY-SA 4.0

Según los sabios5 más importantes que han interpretado el Corán, este versículo, y concretamente «glorificar a Alá», es la base teológica del Takbir (la recitación de «Allahu Akbar») que los musulmanes cantan en voz alta mientras se dirigen a la oración del Eid al-Fitr. A la vez, la parte “…completar el número de días” es la confirmación de haber cumplido con el mes de Ramadán; y «seáis agradecidos» señala que la esencia de la fiesta no es el agradecimiento por la guía divina.

Por su parte, en la Sunna sí aparece claramente el Eid al-Fitr como una festividad islámica obligatoria para la comunidad. De hecho, es la fuente que define cómo se celebra. A través de los hadices se establecieron los rituales del Eid al-Fitr que hoy son norma, como la obligación de comer y romper el ayuno esa mañana, y sobre todo, los dos rituales principales que caracterizan esta fiesta: la oración del Eid, precedida del pago del zakât.

Celebración del Eid al-Fitr

Si durante todos los días del mes de ramadán el ayuno es obligatorio, ayunar en Eid al-Fitr está prohibido. Se subraya así la importancia de la celebración y la gratitud que marcan esta festividad llena de oraciones, caridad, banquetes y reuniones alegres.

Así, los musulmanes comienzan el día de fiesta muy temprano tomando un desayuno, tradicionalmente algo dulce y, más concretamente, dátiles, como hacía el Profeta. Y después es el momento de dirigirse a una oración especial comunitaria, conocida como salat al-Eid, que se realiza en mezquitas o espacios abiertos. Antes de la oración, es obligatorio realizar la zakat al-Fitr, una forma de caridad destinada a ayudar a las personas más necesitadas para que también puedan celebrar el Eid con dignidad.

El Eid al-Fitr es una fiesta de reencuentro familiar y social. Tras la oración de la mañana, es el momento de compartir comidas especiales para la ocasión y saludarse con el tradicional «Eid Mubarak» o «Feliz Eid», expresiones que transmiten buenos deseos y alegría.

El pago del zakât al-fitr

El zakât al-fitr, también llamado al fatra (o azaque en español), es una limosna purificadora obligatoria (wâjib) que forma parte de la Sunna y que cada musulmán debe pagar por sí mismo y por los diferentes miembros de su familia dependientes de él. Se trata de una donación caritativa de alimentos que purifica al musulmán de sus pecados y es también un acto de solidaridad con los pobres. El apoyo a estos últimos les evita mendigar y, sobre todo, les permite celebrar, con dignidad, la fiesta de ʿÎd al-Fitr.

Por eso, para que pueda disfrutarse durante la fiesta, el zakât al-fitr, según señalan los hadices, debe pagarse a más tardar antes de realizar la oración del Eid al-Fitr, el salat al-Eid. Este es el límite máximo más allá del cual el zakât se convierte en sadâqah (caridad voluntaria) y pierde su virtud purificadora:

Ibn ʿAbbâs dijo: «El Enviado de Dios declaró obligatoria la limosna del fin del mes de Ramadán. La instituyó como purificación, para el ayunante de las palabras fútiles e indecentes, y como alimento para los pobres. Para quien la paga antes de la oración de la fiesta del fin del ayuno, es una limosna purificadora aceptada por Alá, pero para quien la paga después de la oración de la fiesta del fin del ayuno, no es más que una simple limosna ordinaria».
Hadiz transmitido por al Bujari.

Para respetar la Sunna, el azaque debe donarse en forma de alimentos, si bien en algunos países no musulmanes puede donarse el valor de esta limosna en dinero6.Un hadîth, que recoge las costumbres de la época del Profeta, define los diferentes tipos de alimentos y la cantidad que se pagaba:

«... 1 saa' de comida, o bien 1 saa' de cebada, o 1 saa' de dátiles, o 1 saa' de queso seco, o 1 saa' de pasas».
Hadiz transmitido por Al Bujari, Muslim, At-Tirmidhi, Abu Dawud, Ibn Majá y Nasai.

El Profeta fijó en el año 2 musulman el valor del en grano, estableciendo un por persona de la familia. El es una unidad de medida que equivale a 4 moud según el uso de Medina; este último corresponde a la cantidad que se puede poner en las dos manos cuando se juntan. Así, un equivale aproximadamente a entre 2,5 kg y 3 kg. de alimentos, generalmente no perecederos se pueden donar para que sean redistribuidos entre los necesitados (harina, lentejas, alubias, guisantes partidos, sémola de cuscús, garbanzos, pasta, etc.).

El salat al-Eid, la oración comunitaria

Las fiestas de Eid al-Fitr y Eid al-Adha tienen en común la salât al-Eid, una oración pública de toda la comunidad que se considera Sunna. Dado que en ella participan hombres, mujeres y niños y se congrega una gran multitud, se lleva a cabo en la mezquita o en grandes espacios abiertos7.

La oración del salât («zalá», en español) tiene lugar por la mañana, poco después de que salga el sol. En el Eid al-Fitr es cuando generalmente el sol ha subido a la altura de dos lanzas sobre el horizonte (aproximadamente dos veces tres metros), mientras que la oración del Eid al-Adha es una lanza, unos 15-20 minutos tras el amanecer. Esta diferencia se explica por la preocupación de dejar tiempo suficiente, el día de la primera fiesta, a aquellos que aún no hayan pagado el zakât al-fitr.

El salat al-Eid tiene algunas características distintas de la oración tradicional. Así, antes de empezar se recomienda encarecidamente glorificar a Alá. Esto consiste en repetir tres veces una invocación como esta:

«Subhâna-Llâhi wal hamdu li-Llâhi wa lâ ilâha illâ-Llâhu. Allâhu Abkar, Allâhu Akbar, Allâhu Akbar wa li-Llâhi-l-hamd.»

«Gloria a Dios y alabanza a Dios. No hay otra divinidad que Dios. Dios es el más grande y a Dios la alabanza».

Salat Eid al-Fitr 1438 AH, mezquita Jameh de Gorgan, Irán
Salat Eid al-Fitr 1438 AH, mezquita Jameh de Gorgan, Irán Gholamreza Rajaei / CC BY 4.0

Después, no hay ni adhân ni iqâma (la primera y la segunda llamada a la oración), de forma que el comienzo de la oración solo se anuncia con las palabras «jâmiʿat». Y en fin, la propia oración consiste en dos rakats (unidades de oración) y varios takbirs adicionales (diciendo «Allahu Akbar»), antes de que el imán pronuncie una khutba o sermón:

«El día de la fiesta del fin del ayuno, el Profeta rezó dos rika', sin hacer otras oraciones ni antes ni después...».
Hadiz relatado por al Bukhâri.

«El enviado de Dios salió (para dirigirse al mosalla) el día de la fiesta del fin del ayuno. Comenzó con la oración y luego pronunció el sermón».

Para el regreso a casa, y para respetar una tradición profética, se recomienda tomar un camino diferente al que se tomó en la ida, como hacía Mahoma:

«Cuando era un día festivo, el Profeta tomaba un camino diferente (a la vuelta)».
Hadiz relatado por al Bukhâri

Visitas, intercambios, reconciliación y platos tradicionales

Este es un día en el que se alienta a todos a realizar una ablución ritual, estrenar o vestir tu mejor ropa, oler bien y, sobre todo, reunirse en comunidad para celebrar. Por eso, una vez terminada la oración, el ambiente cambia de la solemnidad a la alegría pura. El resto del día se dedica a visitar a parientes, amigos y vecinos, compartiendo comidas y platos especiales para la ocasión.

Aunque varía según los países y los platos dedicados a esta festividad son muchos, los dulces son el centro de la mesa (baklavas, dátiles rellenos, galletas de mantequilla), lo que le da el nombre popular de «Eid del Azúcar». Otros platos típicos son el semiya payasam, un plato dulce a base de leche y fideos, típico en Pakistán y la India; el lakh, gachas de mijo azucaradas en África Occidental; o el rghayef (crepes) con miel en Marruecos.

El Eid al-Fitr es también el momento del intercambio de felicitaciones y regalos. Tradicionalmente, este día los niños reciben regalos, y los adultos gratificaciones y dulces entregados por sus seres queridos como símbolo de amor. Es sobre todo un momento para reconciliarse, poner fin al rencor y el resentimiento, y pedir perdón mutuamente, por eso los musulmanes se saludan de una forma especial en este día diciendo «Eid Mubarak» («Bendito Eid») o esta fórmula:

«Taqabala-Allâhu minnâ wa minkum. Ghafara-Allâhu lana wa lakum»

«Que Alá nos acepte a nosotros y a vosotros. Que Alá nos perdone y os perdone».

Más allá de los rituales, el Eid al-Fitr no es solo el día de fiesta con el que termina el ayuno obligatorio del mes de ramadán. Es más bien un recordatorio de la paz y la reconciliación, y el momento ideal para perdonar viejas ofensas, fortalecer lazos familiares y renovar el compromiso de ser mejores personas durante el resto del año.

Pasteles para romper el ayuno
Pasteles para romper el ayuno © miaoulou
Sello de Pakistán de 2002 para el Eid al-Fitr
Sello de Pakistán de 2002 para el Eid al-Fitr Government of Pakistan / Public domain

Referencias

  1. También se escribe: Aid al-Fitr, ‘Aîd El-Fitr, Aïd es-Seghir. Y en otros países, el nombre de esta fiesta se declina en varios idiomas: Korité en Senegal; Küçük Bayram o Şeker Bayramı (Fiesta del Azúcar) en Turquía; Lebaran en Indonesia; y Hari Raya en Singapur.

  2. Eid al-Fitr y Eid al-Adha son las dos fiestas canónicas del islam y se basan en la Sunna, la tradición del Profeta Mahoma. Al ser las dos fiestas por excelencia, se designan con la forma dual al-ʿidân (las dos fiestas), mostrando así que hay un ritual común a ambas fiestas (el de la oración), aunque existen diferencias sustanciales entre ellas.

  3. Los «hadices» o «hadiz», en singular, son dichos que relatan las enseñanzas, prácticas y ejemplos de vida del profeta Mahoma y que están recogidos en la Sunna, el otro texto junto con el Corán que recoge las bases de la religión musulmana.

  4. Emilio GONZÁLEZ FERRÍN: La angustia de Abraham: los orígenes culturales del islam. Almuzara, 2013.

  5. Entre los exégetas clásicos del Corán que defienden esta interpretación destacan Ibn Kathir o Al-Tabarí).

  6. El artículo 4º.2 de los Estatutos de la Comisión Islámica de España especifica como función de la misma el impulsar «y facilitar la práctica del Islam en España de acuerdo con los preceptos del Corán y de la Sunna», por lo que realiza el esfuerzo técnico de calcular, y aceptar, el importe en dinero del azaque de ruptura preceptivo y comunicarlo al conjunto de fieles.

  7. La tradición dicta que se celebre al aire libre en el musallâ (nombre del lugar formado a partir del verbo sallâ, «rezar»). Cuando el Profeta fijó su residencia en Medina, realizaba las oraciones ordinarias en su casa, pero las oraciones extraordinarias como las del 1 de shawwâl y el 10 de dhû al-hijja se realizaban al suroeste de la ciudad, fuera de las murallas. Así, el musallâ es un espacio abierto, generalmente fuera de una localidad, que toda la comunidad usa en las dos fiestas canónicas. Esta práctica sigue vigente, aunque se da preferencia a la mezquita.

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