Fecha del Día de la Madre
El Día de la Madre está programado en las siguientes fechas:
- domingo 3 de mayo de 2026
- domingo 2 de mayo de 2027
- domingo 7 de mayo de 2028
La fecha es variable, aunque la celebración tiene siempre lugar el primer domingo de mayo.
Origen del Día de la Madre
El Día de la Madre es una de las celebraciones más extendidas y emotivas del calendario, y se festeja prácticamente en casi todos los países, aunque en distintas fechas. En España el Día de la Madre se celebra cada año el primer domingo del mes de mayo.
Aunque hoy la fiesta tiene sobre todo un carácter comercial y suele asociarse con regalos, flores y reuniones familiares, sus raíces históricas son muy antiguas y están vinculadas tanto a mitos y rituales religiosos como a movimientos sociales modernos. La figura materna ha sido venerada en numerosas culturas desde la Antigüedad, y la evolución de esta festividad refleja cambios religiosos, políticos y culturales a lo largo de los siglos.
La veneración en las civilizaciones de la Antigüedad
Los antecedentes del Día de la Madre se remontan a las antiguas civilizaciones, donde la maternidad y la fertilidad eran consideradas elementos sagrados para la supervivencia de la comunidad. En las primeras sociedades agrícolas, la capacidad de dar vida se relacionaba con la fertilidad de la tierra y las cosechas, por lo que muchas culturas adoraron a divinidades femeninas conocidas como «diosas madre»1.
Las tres grandes civilizaciones antiguas también dedicaron espacios de su calendario a figuras maternas divinas y a celebrar la maternidad. En Egipto, la diosa Isis simbolizaba la maternidad ideal y la protección de los hijos, siendo venerada como madre y protectora de la familia. Su imagen amamantando a Horus tuvo una gran influencia en representaciones posteriores de la maternidad.
En la antigua Grecia, una de las figuras más importantes fue Rea, madre de los principales dioses del Olimpo, entre ellos Zeus, según la mitología. Los griegos celebraban fiestas en su honor durante la primavera, con ceremonias y ofrendas que simbolizaban la renovación de la vida y la protección maternal. Rea representaba el poder de la madre como origen y defensora de la vida.
Los romanos transformaron a la diosa Rea en Cibeles, conocida como la «Gran Madre». Cada mes de marzo, durante tres días en el momento del equinoccio de primavera, celebraban las «Hilaria», unas fiestas religiosas que incluían procesiones, música y actos públicos dedicados a la fertilidad y al renacimiento de la naturaleza tras el invierno2.
La influencia del cristianismo
Como ocurre con otras fiestas del calendario, con la expansión del cristianismo, muchas antiguas festividades paganas relacionadas con la fertilidad y la maternidad fueron transformándose en celebraciones religiosas3. Así, se asociaron a la «Madre Iglesia» en algunas regiones, y al culto de la Virgen María, madre de Jesús, en otras, como fue el caso de España.
Ya en el siglo XVI, en Inglaterra, se celebraba el «Mothering Sunday» («Domingo de las Madres»), una celebración dedicada a la «Madre Iglesia»: cada cuarto domingo de Cuaresma, los creyentes regresaban a su iglesia de origen, en la que habían sido bautizados. Con el tiempo, esta tradición evolucionó y se convirtió en una jornada para regresar a sus hogares y reunirse con sus madres, llevando flores o pequeños regalos4. Esta costumbre es considerada uno de los precedentes directos del actual Día de la Madre en el mundo anglosajón.
Al mismo tiempo, durante la Edad Media, la veneración mariana se extendió por toda Europa mediante fiestas, peregrinaciones y celebraciones dedicadas a la Virgen, el modelo ideal de madre: protectora, compasiva y símbolo de amor y sacrificio. Así, la maternidad comenzó entonces a entenderse no solo como un hecho biológico, sino también como una virtud espiritual vinculada a la familia y al cuidado de los hijos5. Por eso, el día de honorar a las madres coincidía en muchos países católicos con el Día de la Virgen, como en España, que coincidía con la festividad de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre.
El origen moderno, y estadounidense, del Día de la Madre
El origen más directo de la actual celebración del Día de la Madre hay que buscarlo en Estados Unidos, a finales del siglo XIX y comienzos del XX, y con un sentido más político y social que religioso. Tras la Guerra de Secesión estadounidense, varias mujeres promovieron iniciativas relacionadas con la paz y el reconocimiento del papel social de las madres. Entre ellas destacaron Julia Ward Howe, que en 1870 propuso un «Día de las Madres por la Paz» que no llegó a consolidarse oficialmente, y Ann Reeves Jarvis6, que en sus llamados «Mother’s Day Work Clubs» promovía mejores condiciones sanitarias y sociales para las madres y niños, a la vez que intentaba reconciliar a las familias divididas por la guerra.
Sin embargo, fue Anna Jarvis, que con su lucha quiso homenajear a su madre, Ann Reeves Jarvis, la mujer que consiguió establecer el Día de la Madre. Tras la muerte de su madre en 1905, Anna impulsó una campaña nacional para establecer una jornada dedicada a reconocer el sacrificio y la importancia de las madres, tomando como ejemplo el Mothering Sunday inglés. En 1908 se celebró un primer acto en una iglesia de Virginia Occidental, y el movimiento ganó rápidamente popularidad. Finalmente, en 1914, el presidente Woodrow Wilson proclamó oficialmente el segundo domingo de mayo como Día de la Madre en Estados Unidos.
Años tras año, esta celebración fue tomando eco en varios países, que la adoptaron en fechas distintas según las tradiciones o leyendas locales. Así, en Europa, actualmente la mayoría de los países celebran el Día de la Madre en el mes de mayo, como en gran parte de América Latina. El Reino Unido, por su parte, mantiene la tradición del Mothering Sunday durante la Cuaresma, y en los países árabes que lo celebran suele coincidir también con el Día de la Primavera.
Anna Jarvis, la mujer que creó el Día de la Madre y luego lo repudió
Anna Jarvis luchó durante gran parte de su vida por la creación de un Día de la Madre. Partiendo del ejemplo que le había dado su propia progenitora, de hecho eligió el día del aniversario de su muerte, quería honrar con esta celebración el sacrificio, el cariño y el trabajo silencioso de todas las madres. Tras años de lucha, consiguió su declaración oficial en Estados Unidos.
Sin embargo, pocos años después Anna Jarvis quedó decepcionada por la comercialización de la celebración y criticó abiertamente la venta de flores, tarjetas y regalos que transformaron la fecha en un negocio lucrativo. Consideraba que comprar regalos prefabricados reemplazaba el verdadero sentido de expresar amor y gratitud sincera. Su rechazo llegó a tal punto que dedicó el resto de su vida y sus recursos a intentar cancelar la festividad que ella misma había creado. Falleció en 1948, frustrada por la dirección que tomó su creación.
Origen del Día de la Madre en España
En los países de tradición católica la celebración de la maternidad estuvo durante siglos muy unida al culto a la Virgen María. Fue a partir de la década de 1920 cuando los primeros antecedentes modernos de celebración de un Día de la Madre desligado de la religión aparecieron en España, que finalmente quedó instaurada en mayo de 1965.
Los inicios: una propuesta poética y civil
Influido por la la festividad que ya se había implantado en Estados Unidos, el Día de la Madre en España comenzó a tomar forma en 1925 gracias a la iniciativa del poeta y funcionario de correos valenciano Julio Menéndez García, quien propuso dedicar una jornada especial para homenajear a las madres en los países hispanohablantes. Su llamamiento, publicado en la prensa, empezaba así:
«“Hay un amor en la vida que supera a todos los amores: el amor de la madre. Rindámosle culto especialísimo implantando el Día de la Madre en nuestras naciones, y celebrando tan hermosa fiesta con todo el fervor de nuestro corazón.”7
Aunque el Gobierno y la Iglesia ignoraron la propuesta en un principio, la idea cobró fuerza gracias a la Federación Ibérica de Sociedades Protectoras de Animales y Plantas. Esta asociación organizó al año siguiente, en octubre de 1926, una «Semana de Bondad» para conmemorar el 700 aniversario de la muerte de San Francisco de Asís. Dentro de esta convocatoria se eligió el 4 de octubre, día del santo, para instalar puestos de flores en Madrid con el fin de que los hijos tuvieran un detalle con sus madres. El objetivo principal era fomentar el respeto hacia las mujeres y las madres desde la infancia.
La idea tuvo una gran acogida y poco a poco fue extendiéndose por distintas ciudades españolas. Finalmente, en 1936, el municipio canario de Breña Baja se convirtió en el primero en celebrar oficialmente el Día de la Madre de manera anual.
Del lado religioso al comercial: la fecha en mayo
Tras la Guerra Civil, la dictadura y la Iglesia católica unificaron la celebración con motivos religiosos, vinculándola con la religión católica, por la asimilación de la Virgen como gran Madre protectora. Así, durante años, se celebró el 8 de diciembre, coincidiendo con la festividad de la Inmaculada Concepción.
El cambio definitivo ocurrió en la década de 1960, cuando las motivaciones religiosas y comerciales convergieron. Por un lado, las autoridades eclesiásticas y civiles decidieron separar la fiesta de la Inmaculada de la celebración del Día de la Madre, para recuperar el carácter puramente religioso del 8 de diciembre. Propusieron entonces celebrarlo en mayo, el mes que la Iglesia Católica dedica a la Virgen, para que siguiese teniendo un cierto componente cristiano.
Por su parte, las grandes galerías comerciales, como Galerías Preciados y El Corte Inglés, veían en el Día de la Madre una oportunidad ideal para incentivar el consumo. Y también apostaban por mayo, el mes de las flores, que ya era el elegido por muchos otros países para celebrar este día.
Finalmente, en 1965 España fijó definitivamente el Día de la Madre en el primer domingo de mayo, fecha que se mantiene actualmente y que hoy en día combina un carácter familiar, religioso y sobre todo, comercial.
Celebración del Día de la Madre
Hoy en día, la celebración del Día de la Madre en España ha dejado de lado su componente religioso para convertirse en una fecha principalmente familiar y emocional que tiene por objetivo reconocer el esfuerzo, el cariño y la dedicación de las madres. Así, en las familias en las que los hijos son más mayores, las flores, los regalos y las comidas son las formas más habituales de celebración. En los colegios, los niños realizan actividades para conmemorar la jornada.
Regalos típicos y reuniones
La parte comercial ha crecido notablemente con los años, hasta el punto que existen algunos regalos que se han convertido en clásicos y que siguen siendo muy populares año tras año. Entre ellos las flores son, sin duda, el regalo más tradicional. Ramos de rosas, hortensias o lirios suelen acompañar este día por su simbolismo de amor y gratitud. Muchas personas también optan por plantas decorativas, que duran más tiempo y aportan un recuerdo especial al hogar.
Otro detalle muy habitual son los bombones de chocolate, perfumes y productos de belleza. Y en los últimos años, los regalos personalizados también han ganado mucha popularidad: tazas con fotos familiares, álbumes de recuerdos, cojines con mensajes emotivos…
El hecho de celebrarse en domingo facilita también las reuniones familiares. Así, en España es habitual que las familias se reúnan para comer el Día de la Madre, bien en casa o bien en un restaurante.
Una fecha especial en las escuelas y colegios
El Día de la Madre es una fecha muy especial también en los colegios, especialmente en Educación Infantil y Primaria. Durante los días previos a la celebración, muchos niños preparan regalos hechos a mano con la ayuda de sus profesores: tarjetas decoradas con dibujos, pinturas, objetos de papel o de plastilina, mensajes cariñosos y poemas dedicados a sus madres que regalarán en este día tan señalado.
En los cursos más pequeños, los profesores suelen ayudar a los alumnos a crear recuerdos personalizados con sus huellas de manos o dedos, convirtiéndolos en corazones, flores o árboles de colores. Estos regalos suelen guardarse durante muchos años por su carácter tierno y sentimental.
Además del regalo material, muchos colegios organizan actividades especiales relacionadas con el Día de la Madre, como canciones, murales colectivos o pequeñas actuaciones en clase. Para los niños, participar en estas actividades es una forma de expresar cariño y aprender el valor del agradecimiento y la familia.
Celebración del Día de la Madre en otros países hispanohablantes
En América Latina, el Día de la Madre es una de las celebraciones más importantes y emotivas del año. Sin embargo, curiosamente, la fecha de la celebración no es siempre la misma en todos los países. Pero más allá del día exacto, el factor común en todas las regiones es el arraigo familiar: se celebra a lo grande, generalmente con reuniones que incluyen música, banquetes de comida tradicional y regalos significativos.
Las fechas del Día de la Madre en Latinoamérica
Muchos países lo celebran en mayo, pero no todos el mismo día. Así, podemos distinguir entre los de «fecha fija» y los que se mueven según el día de la semana.
Segundo domingo de mayo
La fecha principal de celebración es el segundo domingo de mayo. Es el grupo más numeroso y el establecimiento de esta fecha es simple, pues tomaron como ejemplo la celebración del Día de la Madre en Estados Unidos y varios países europeos. Estos son los países que lo celebran en esta fecha:
- Brasil,
- Chile8,
- Colombia,
- Cuba,
- Ecuador,
- Honduras,
- Perú,
- Puerto Rico,
- Uruguay
- y Venezuela.
Fechas fijas en mayo
Otro grupo de países celebran el Día de la Madre en fechas fijas en mayo, por razones históricas muy particulares:
- 10 de mayo, en México, cuya fecha se institucionalizó en 1922 gracias a una iniciativa periodística y del gobierno para contrarrestar corrientes feministas de la época, convirtiéndose en un pilar cultural. También El Salvador y Guatemala lo celebran este día.
- 15 de mayo, en Paraguay, para hacerla coincidir con el Día de la Independencia, rindiendo así un homenaje conjunto a la Madre Patria y a las madres paraguayas.
- 27 de mayo, en Bolivia, y cuyo origen es la conmemoración a las «Heroínas de la Coronilla», un grupo de mujeres que en 1812 luchó valientemente contra el ejército español en la colina de San Sebastián en Cochabamba.
Otros meses distintos a mayo
Por último, hay otros países que celebran el Día de la Madre en otros meses distintos a mayo, como Argentina o Costa Rica:
- 15 de agosto, en Costa Rica, por razones religiosas, para hacerla coincidir con el Día de la Asunción de la Virgen María.
- Tercer domingo de octubre, en Argentina. Originalmente se celebraba el 11 de octubre, coincidiendo con la antigua fiesta litúrgica de la Maternidad de la Virgen María, pero luego se trasladó al domingo anterior o posterior, quedando fijo en el tercer domingo.
- 8 de diciembre, en Panamá, haciendo coincidir la fiesta con el Día de la Inmaculada Concepción.
La celebración del Día de la Madre en Latinoamérica
No hay establecido «oficialmente» para celebrar el Día de la Madre, y aunque cada país latinoamericano tiene sus costumbres, existen ciertos denominadores comunes que definen la calidez de este día en la región:
- Las serenatas y «mañanitas»: Especialmente en México, el país latinoamericano que institucionalizó el primero la celebración de este día, es muy común despertar a las madres a medianoche o al amanecer con mariachis o música en vivo cantando «Las Mañanitas»9 o temas dedicados a ellas. También es costumbre en otros países de Centroamérica.
- El banquete familiar: Es tradición en casi todos los países, en los que la familia se reúne en torno a platos tradicionales generalmente pesados (asados en Chile y Argentina, ceviches o almuerzos marinos en Perú, bandejas paisas o tamales en Colombia, tamales o mole en México, etc.). La comida se celebra en casa o en cualquier restaurante local, pero eso sí está claro, la madre no cocina ese día.
- Festivales escolares: En los días previos, los jardines de niños y escuelas primarias organizan bailes y espectáculos que presentan a sus madres.
- Reconocimientos oficiales: En general, en muchos municipios es un día de fiesta y se organizan actos oficiales para honrar a madres principales de la comunidad, a lsa que se les ofrecen flores y el tradicional banquete en su honor.
El Día de la Madre en Latinoamérica es una de las celebraciones familiares más importantes del año.
Regalos
Los regalos más comunes incluyen:
- flores
- chocolates
- cartas hechas a mano
- ropa o perfumes
- desayunos sorpresa
Los niños pequeños muchas veces preparan manualidades en la escuela.
Celebraciones religiosas
En países con fuerte tradición católica, algunas familias asisten a misa o relacionan la fecha con la figura de la Virgen María.
Ambiente cultural
En Latinoamérica el Día de la Madre suele ser muy emotivo. Las madres reciben mensajes públicos, homenajes escolares y publicaciones especiales en televisión, radio y redes sociales. En algunos países es incluso una de las fechas comerciales más importantes del año, junto con Navidad.
Referencias
En VV.AA.: Madres y familias en la Antigüedad: patrones femeninos en la transmisión de emociones y patrimonio. Ediciones Trea, 2021.
Javier GÁLVEZ: Fiestas romanas. Ed. GJ, 2015.
El propio término «maternidad» se usaba en la baja edad Media con el significado de «tierra nativa». Después, con su asociación a la Virgen, pasó al significado actual de «estado o cualidad de madre». En Cira CRESPO: Maternalias: De la historia de la maternidad. Ed. Ob Stare, 2013.
De dar gracias a la Iglesia Madre, pasó a ser un día para honrar a la Virgen. Su relevancia y seguimiento empezó a crecer con los años, y ya con la revolución industrial y la época victoriana, adquirió su significado actual. La propia Reina Victoria ayudó a popularizar el Mothering Sunday reuniendo a su gran familia en este día. En efecto, muchas personas trabajaban en el servicio doméstico o como aprendices en las ciudades y en esta fiesta, sus empleadores les daban el día libre para regresar a sus pueblos y acudir a la iglesia con sus madres y resto de la familia y rezar.
Cira CRESPO (2013)
Tanto Julia Ward Howe como Ann Reeves Jarvis fueron pioneras en la lucha por el abolicionismo y la defensa de los derechos de las mujeres en Estados Unidos.
El llamamiento fue publicado en varios periódicos y revistas de la época, como en la revista La Unión Ilustrada, en noviembre de 1925.
Aunque oficialmente puede variar.
“Las mañanitas” es una canción tradicional de origen mexicano que se canta sobre todo en los cumpleaños, pero también en cualquier fiesta para honorar a una persona.