San Isidro 2026, 2027 y 2028

Fecha de San Isidro

La fiesta de San Isidro está programada en las siguientes fechas:

La fecha es fija, el 15 de mayo.

Origen de la Fiesta de San Isidro

Celebrada anualmente el 15 de mayo, la festividad de San Isidro Labrador se asienta en la figura histórica de un humilde campesino medieval que acabó siendo canonizado. Hoy es el Patrón de Madrid y su celebración constituye el día central de las fiestas más importantes de la capital española, que se extienden durante una semana. Combina la devoción religiosa con una explosión de tradición, música popular y folclore castizo.

De campesino a santo

San Isidro, cuyo nombre era Isidro de Merlo y Quintana, nació en Madrid alrededor del año 1082. La piedad cristiana y el trabajo en el campo fueron las bases de su vida. Así, prestó sus servicios como labrador a la nobleza local, en la finca de la familia Vargas en las tierras del valle del río Manzanares. Su mujer, María Toribia, también servía a la misma familia y acabó, como él, siendo santa, conocida con el nombre de Santa María de la Cabeza.

La veneración a Isidro se fundamenta en sus milagros (¡más de 400!1) y las leyendas piadosas que comenzaron a circular tras su fallecimiento en 1172. Uno de los prodigios más conocidos, que lo convirtió en el Patrón de los agricultores, narra que, debido a su intensa devoción y oración, los ángeles araban los campos por él, asegurando que su labor se completara a tiempo2.

Fuente de San Isidro.
Fuente de San Isidro. Discasto / CC BY-SA 4.0

También se le atribuye el milagro de hacer brotar agua de una roca con un golpe de su cayado, un manantial cuya fuente se sigue visitando3 y que forma parte de la fiesta que se celebra hoy en día. Por eso muchos campesinos le rezan para que llueva en época de sequía.

San Isidro fue beatificado en 1619 y finalmente canonizado por el papa Gregorio XV en 1622 (junto a otros santos españoles como Santa Teresa de Jesús, San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier). Así se oficializó su culto y confirmó su estatus como Patrón de Madrid y de los labradores en toda España.

El establecimiento de la fiesta de San Isidro

Las raíces de la Fiesta están en la misma Edad Media. El hallazgo del cuerpo incorrupto de San Isidro décadas después de su muerte extendió significativamente la devoción popular y su fama de santidad4. Y después el traslado de sus reliquias a la Iglesia de San Andrés convirtió este templo en un lugar de peregrinación ya en el siglo XIV.

En el mismo lugar en que el San Isidro hizo brotar un manantial, la emperatriz Isabel de Portugal mandó construir en su honor una ermita en 1528 anexa a la fuente que se creía curativa. Su esposo Carlos V y su hijo Felipe II se habían recuperado de sus enfermedades tras beber su agua. Esta ermita marcó el lugar central de la futura romería: la Pradera de San Isidro.

La tradición de ir en romería a la pradera de San Isidro y beber el «agua del santo» del manantial anexo a la ermita comenzó a extenderse rápidamente, y a partir de su canonización, la fiesta se institucionalizó5.

A finales del siglo XVIII y durante el XIX la fiesta comenzó a incluir eventos sociales, no solo religiosos, y así en la pradera se celebran verbenas, música o corridas de toros. Estos elementos se han mantenido hasta hoy, en los que la fiesta ya no es solo una conmemoración religiosa sino también una manifestación cultural.

Romería de San Isidro en la pradera del santo (Madrid).
Romería de San Isidro en la pradera del santo (Madrid). "Alonso" (unidentified) / Public domain

Celebración de la Fiesta de San Isidro

Las celebraciones se extienden a lo largo de más de una semana, con el 15 de mayo, día del patrón, como fecha central. El acto inaugural es el pregón, ofrecido por un personaje destacado del ámbito cultural o social madrileño. Sin duda, estas fiestas son la manifestación más auténtica del espíritu y el casticismo de Madrid. La celebración combina la devoción religiosa con tradiciones populares, gastronomía y folclore.

La devoción religiosa: la Romería y el «agua del santo»

La romería es el evento original y todavía el más emblemático. La mañana del 15 de mayo, una muchedumbre alegre y multicolor, vestida con los trajes típicos madrileños de chulapos y chulapas acude en romería a la pradera de San Isidro, donde se encuentra la Ermita del Santo.

La tradición manda beber agua del manantial que allí se encuentra, al que se atribuyen efectos milagrosos, sobre todo la virtud de curar cualquier dolencia o enfermedad, especialmente las relacionadas con la fiebre o la calentura. Para muchos madrileños, es un ritual imprescindible. Antiguamente, los participantes acudían al manantial para llenar sus botijos. Una tradición que aún perdura con los numerosos puestos de venta de botijos presentes.

Durante todo el día la pradera junto al río Manzanares se llena de gente y de música, de puestos de comida y el mejor vino de la zona, que se ha de beber, si es posible, en una bota. Se comen rosquillas y platos típicos mientras grupos folclóricos amenizan el ambiente. Es la esencia de la fiesta castiza.

Por último, también el día 15 se celebra la procesión de San Isidro, en el que su imagen recorre las calles del centro de Madrid, acompañada por autoridades religiosas y civiles, además de miles de fieles. Suele partir de la Colegiata de San Isidro y constituye el acto religioso más solemne de la festividad.

La fiesta de San Isidro es una reafirmación de la identidad local. Los madrileños salen a la calle con la vestimenta tradicional de «chulapas» y «chulapos»6, que se remonta a la forma de vestir que adoptaron las clases populares a finales del siglo XVIII y principios del XIX para oponerse a la moda afrancesada que destacaba entre las clases más pudientes. Ellas llevan vestido largo y ceñido con volantes en el bajo, mantón de Manila y un pañuelo blanco en la cabeza adornado con un clavel. Los hombres visten pantalón oscuro, camisa blanca, chaleco, un pañuelo blanco al cuello y una gorra. Por supuesto, no puede faltar un clavel en la solapa.

Parejas de chulapos y chulapas en las fiestas de San Isidro.
Parejas de chulapos y chulapas en las fiestas de San Isidro. Alex Bikfalvi / CC-BY-SA 2.0

«Más chulos que un ocho»

Dicen que los madrileños «son más chulos que un ocho». Esta expresión coloquial, «Ser más chulo que un ocho», define a alguien que tiene un toque chulesco, o va muy bien vestido”7. Su origen se remonta al tranvía que unía el centro de Madrid con el lugar donde se celebraban las verbenas de San Isidro. El número de este tranvía era el ocho, y en él, todos sus ocupantes iban vestidos de chulapos y chulapas (es decir, con el traje típico de Madrid). Con el tiempo, el ocho desapareció, pero los madrileños siguen siendo «más chulos que un ocho».

Durante las fiestas se organizan verbenas, un pasacalles de gigantes y cabezudos muy esperados por el público infantil y un festival de danzas madrileñas. Y aquí el chotis8 se erige como el baile popular por excelencia. En este baile por parejas, que debe bailarse en un reducido espacio, el chulapo baila girando sobre sí mismo mientras que la mujer gira a su alrededor provocando su movimiento.

Y quien dice fiesta, dice también comida. Ningún San Isidro está completo sin las rosquillas del Santo. Se las conoce como las tontas (si no van recubiertas), las listas (con azúcar glaseado y limón) y las francesas (recubiertas con almendras). Además de los dulces, también son típicos los entresijos y gallinejas, platos de frituras de casquería de cordero que se venden en puestos callejeros durante la celebración.

La fiesta taurina en Las Ventas

En San Isidro, además de los conciertos, pasacalles, teatros de marionetas y múltiples eventos culturales y artísticos, se celebra la Feria Taurina de San Isidro, la más importante de la temporada. Cada día, a las cinco de la tarde en la Plaza de Las Ventas (la más grande de España), tiene lugar un espectáculo taurino con los mejores matadores del momento.

Las corridas de toros, corridas de rejones y novilladas con picadores se celebran a lo largo de varias semanas y prácticamente todos los días. Eso sí, la corrida principal se celebra el 15 de mayo, día de San Isidro, con un cartel que presenta siempre a tres de las máximas figuras del toreo actual y suele ser presidida por miembros de la realeza o autoridades.

La Feria Taurina ha catapultado al estrellato a múltiples toreros a lo largo de la historia. Su importancia es tal que sin duda, es uno de los eventos con mayor proyección internacional de la fiesta de San Isidro.

Referencias

  1. En el Códice de San Isidro, de finales del siglo XII, se señalan algunos detalles de su vida y cinco de sus milagros. El resto fue añadiéndose a su proceso de beatificación provenientes de la tradición oral.

  2. En la biografía publicada por el Vaticano.

  3. GARCÍA DEL MORAL, M.: San Isidro, patrón de Madrid, Ayuntamiento de Madrid, 2007.

  4. La fuente documental más temprana es el Códice de San Isidro (o Juan Diácono), datado en el siglo XIII, que recopila sus cinco primeros milagros y cómo comienzan a surgir sus primeros devotos.

  5. DE VEGA, L.: San Isidro Labrador de Madrid. Biblioteca Cervantes Virtual, 2015.

  6. En la época, cada barrio solía tener su propia forma de vestir, adaptada sobre todo a sus oficios y actividades diarias. Así, estaban los «chisperos», trabajadores de las herrerías de los barrios de Barquillo o San Antón; los majos, que eran carpinteros y taberneros del barrio de las Maravillas (o Malasaña); o los chulapos, también de Maravillas o del barrio de Lavapiés conocidos por su actitud chulesca. Fue a finales del siglo XIX y principios del XX con el auge de la Zarzuela cuando se popularizó la imagen del chulapo y la chulapa como la del madrileño tradicional.

  7. Del libro: Ya está el listo que todo lo sabe, de Alfred López, Editorial Léeme, 2014.

  8. El origen de este baile está en Bohemia y su nombre proviene del término alemán «Schottisch», que significa «escocés» y define una danza social centroeuropea que se puso de moda en casi toda Europa durante el siglo XIX, e incluso llegó a extenderse a América. Fue la reina Isabel II la primera que, en 1850, organizó una fiesta en el Palacio Real de Madrid y este baile, conocido entonces como Polca Alemana, cautivó a los asistentes.

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