San Jorge - Sant Jordi 2026, 2027 y 2028

Fecha de San Jorge / Sant Jordi

La fiesta de San Jorge y la Diada de Sant Jordi están programadas en las siguientes fechas:

La fecha es fija, el 23 de abril.

San Jorge da lugar a dos tipos de eventos principales:

Origen de la fiesta de San Jorge / Sant Jordi

La fiesta de San Jorge (Jordi en catalán) es una de las celebraciones más difundidas en España y Europa. No en vano, es el patrón de Cataluña y Aragón, y de países como Inglaterra, Grecia, Portugal, Rusia, Serbia, Polonia y Lituania. Su origen mezcla historia, tradición cristiana y leyenda medieval, que con el paso de los siglos han adquirido significados culturales propios en cada región.

San Jorge, un santo guerrero entre la historia y la leyenda

San Jorge es uno de los santos más venerados ya desde los primeros tiempos de la cristiandad. Sin embargo, a pesar de su enorme popularidad, se conocen pocos datos sobre su figura y la mayor parte de lo que se cuenta, como la historia del dragón, son leyendas medievales que han sido transmitidas de generación en generación hasta nuestros días.

El origen histórico de San Jorge

Retablo de San Jorge, obra de Pere Niçard. Museo Diocesano de Mallorca. En primer plano, San Jorge matando al dragón; en segundo plano, la princesa; y al fondo, la ciudad de Mallorca y la bahía.
Retablo de San Jorge, obra de Pere Niçard. Museo Diocesano de Mallorca. En primer plano, San Jorge matando al dragón; en segundo plano, la princesa; y al fondo, la ciudad de Mallorca y la bahía. Pedro Nisart / Public domain

San Jorge fue, según la tradición cristiana, un soldado del ejército romano nacido en Capadocia (en la actual Turquía) durante el siglo III. Sirvió bajo el mandato del emperador Diocleciano, quien inició una de las persecuciones más duras contra los cristianos en el Imperio romano. Las fuentes hagiográficas cuentan que Jorge, al declararse cristiano y negarse a renunciar a su fe, fue encarcelado, torturado y finalmente ejecutado alrededor del año 303 d.C., el 23 de abril, probablemente en la ciudad de Lydda (actual Lod, en Israel)1.

Su martirio provocó una rápida difusión de su culto en el mundo cristiano oriental y, posteriormente, en Europa occidental, en especial con las Cruzadas. Desde los primeros siglos del cristianismo, San Jorge fue considerado un símbolo de valentía, fidelidad y defensa de la fe, cualidades que lo convirtieron en un santo especialmente venerado por soldados, caballeros y comunidades cristianas.

Pese a que su historia no se conocía con exactitud, el papa Gelasio I canonizó a San Jorge en el 496 por el seguimiento popular que ya tenía y la presencia de su nombre en las listas martiriales, agrupándolo, eso sí, entre «...aquellos cuyos nombres son justamente reverenciados, pero cuyos actos sólo son conocidos por Dios»2. Más tarde, las Cruzadas popularizaron su devoción y difundieron su culto por todo el Occidente cristiano, estableciéndolo en toda Europa.

La construcción de la leyenda medieval

Durante la Edad Media la figura histórica de San Jorge se enriqueció con relatos legendarios que reforzaron su popularidad. El más conocido es la historia del dragón y la princesa, difundida en el siglo XIII3 a través de la obra Legenda Aurea (Leyenda dorada)4, escrita por Jacobus de Varazze, más conocido por Vorágine, arzobispo de Génova, en 1266.

Según esta narración, la ciudad libia de Silca sufría el terror de un dragón que tras acabar con todos los animales, exigía sacrificios humanos para mantenerse calmado. Cuando el turno de ser sacrificada llegó a una princesa, San Jorge apareció montado a caballo y logró derrotar a la criatura con su lanza. Tras el milagro, los habitantes de la ciudad se convirtieron al cristianismo.

Aunque la historia carece de base histórica, su fuerza simbólica fue enorme. El dragón representaba el mal o el paganismo, mientras que el santo encarnaba la victoria de la fe y la justicia. La imagen de San Jorge matando al dragón se convirtió en uno de los iconos más difundidos del arte medieval europeo y su figura comenzó a aparecer en leyendas ligadas a diversos territorios, hasta convertirse en patrón nacional de países como Inglaterra, Portugal o Grecia.

Sin embargo, uno de los territorios donde su figura adquirió mayor significado cultural fue la península ibérica, especialmente en las regiones de la Corona de Aragón.

Representació de La Llegenda de Sant Jordi.
Representació de La Llegenda de Sant Jordi. Ajuntament d'Esplugues de Llobregat /@ CC BY 2.0

El origen de la Diada de Sant Jordi de Barcelona

La celebración de San Jorge en Cataluña se conoce como la Diada de Sant Jordi. La fiesta combina tradición medieval con costumbres modernas. Así, desde el siglo XV existía la costumbre de regalar rosas en esta fecha, posiblemente vinculada a la leyenda del dragón. En el siglo XX se añadió la tradición de regalar libros, lo que transformó la jornada en una gran celebración cultural.

Sant Jordi en la tradición catalana

La devoción por San Jorge llegó pronto a tierras catalanas. A partir del siglo VIII hay pruebas documentales de personajes que llevaban el nombre de Jordi y del culto al santo en diversas capillas5. Pero fueron los reyes de la Corona de Aragón los que impulsaron su devoción: Pedro II fundó en 1201 una orden religiosa bajo su patrocinio, Jaime I afirmó haber recibido su ayuda en la conquista de Mallorca y Pedro IV creó una orden de caballería en su honor y reunió reliquias relacionadas con él6.

La leyenda del dragón se adaptó al territorio y la situó en la ciudad de Montblanc, en la actual provincia de Tarragona. Según la historia, el caballero mató al dragón que amenazaba a la población y de la sangre del monstruo nació un rosal de rosas rojas. Por esto, desde la Edad Media los hombres regalan una rosa a sus amadas el 23 de abril.

Finalmente, la Generalitat de Cataluña dio el impulso definitivo a su culto. El Palacio de la Generalitat de Barcelona se adornó con representaciones del santo y una capilla con su nombre, y ya desde el siglo XV se consolidó la celebración de su día. La fiesta de Sant Jordi se extendió por los territorios de la Corona de Aragón y fue reconocida oficialmente en Cataluña en 1456, cuando el santo se estableció como patrón de la región.

Palau de la Generalitat (Barcelona), Sant Jordi 2023
Palau de la Generalitat (Barcelona), Sant Jordi 2023 Enric / CC BY-SA 4.0
Sant Jordi y las rosas: el San Valentín catalán

De la sangre del dragón que mató San Jorge brotó un rosal de rosas y el caballero regaló la más hermosa a la princesa. Por eso, ya desde el inicio de la fiesta del santo, la rosa ha sido un elemento central asociado al amor. En Barcelona, desde el siglo XV, el día de Sant Jordi se celebraba un mercado de rosas conocido como «Feria de los Enamorados», porque asistían sobre todo novios, prometidos y recién casados, y los hombres compraban flores para sus amadas. Esta costumbre de regalar rosas se popularizó y ha perdurado hasta nuestros días convirtiéndose en el San Valentín de los catalanes y acto central de la Diada de Sant Jordi.

La fiesta del libro

Aunque hoy es inseparable de la rosa, la tradición de regalar un libro nació en el siglo XX, en 1926, cuando el gobierno español instauró la «Fiesta del Libro Español» para conmemorar a Miguel de Cervantes. Inicialmente se celebraba en octubre, pero en 1930 la fecha se trasladó al 23 de abril (aniversario del entierro de Cervantes y fallecimiento de Shakespeare) para aprovechar el buen tiempo y fomentar los actos callejeros.

Al coincidir con el día de Sant Jordi, en Barcelona la celebración adquirió rápidamente un carácter festivo y popular, impulsando a la vez la promoción del libro catalán: las librerías sacaban puestos a la calle, se publicaban novedades y se organizaban firmas de autores. Tras la Guerra Civil, la presencia del libro en catalán desapareció temporalmente debido a la prohibición de esta lengua, pero a partir de los años cincuenta volvió gradualmente a aparecer en Sant Jordi.

Con el tiempo, la combinación de la rosa tradicional y el libro convirtió la jornada en una gran fiesta cultural dedicada al amor y la literatura. En 1995, la UNESCO declaró el 23 de abril como Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, internacionalizando una tradición que tiene su origen en la celebración catalana de Sant Jordi.

Firmas de autores.
Firmas de autores. Oriol Miralles / Moritz Barcelona / CC-BY 2.0
¿Sabías que…?

Aunque Cervantes y Shakespeare murieron «el mismo día», en realidad no fue simultáneo. En 1616, España usaba el calendario gregoriano, mientras que Inglaterra aún usaba el juliano; por lo tanto, Shakespeare murió realmente 10 días después que Cervantes.

El patrón de varias regiones y localidades españolas

Aunque la festividad alcanza su mayor fama mediática e internacional en Barcelona gracias a la unión de la rosa y el libro, San Jorge es una de los santos más celebrados a lo largo de la geografía española. Desde los antiguos reinos de la Corona de Aragón hasta el corazón de Extremadura, su figura es un símbolo de identidad, historia y leyenda.

El Patrón de Aragón

La devoción a San Jorge no fue exclusiva de Cataluña, sino que el resto de los antiguos reinos que conformaban la Corona de Aragón compartieron este patronazgo. De hecho, incluso lo proclamaron antes: el Reino de Valencia en 1343, Mallorca en 1407 y, sobre todo, Aragón, ya a partir de 1096.

En ese año tuvo lugar la Batalla de Alcoraz, que enfrentó a Pedro I de Aragón contra los musulmanes por el control de Huesca. Según la leyenda, el santo apareció en plena batalla para ayudar a ganar a los aragoneses, causando numerosas bajas en el enemigo, entre ellos cuatro reyes moros cuyas cabezas se encontraron tras la contienda. A partir de entonces, el culto al santo se extendió por todo el reino y en agradecimiento, se adoptó la cruz de Alcoraz como emblema del territorio: una cruz roja rodeada por cuatro cabezas de moros.

Durante los siglos siguientes, la devoción a San Jorge fue promovida por la monarquía aragonesa y por las instituciones del reino. Así, en 1461 las Cortes de Calatayud establecieron oficialmente en su honor la festividad del 23 de abril, para que «se guardara, observara y celebrara solemnemente». Hoy este día de San Jorge es el Día de Aragón7, una jornada en la que se celebran actos institucionales, culturales y festivos que recuerdan tanto la tradición histórica como la identidad del territorio.

Cruz de San Jorge en el retablo de San Jorge de la iglesia de San Salvador de la Mercé, Teruel
Cruz de San Jorge en el retablo de San Jorge de la iglesia de San Salvador de la Mercé, Teruel Jeronimo Martínez / Public domain

Patrón de otras localidades

San Jorge también fue adoptado como patrón en otros lugares de España. Rápidamente ganó fama en Europa como santo militar, así que su culto se extendió en la península durante la Reconquista, porque era visto como protector de los ejércitos cristianos. Y no sólo eso, como en el caso de Aragón, San Jorge intervino decisivamente en algunas batallas.

En la Comunidad Valenciana, San Jorge fue declarado patrón en 1343, y es especialmente venerado en Alcoy. El santo habría aparecido en las murallas ayudando a los defensores cristianos de esta ciudad en su batalla contra los musulmanes en 1276. Desde entonces es patrón de Alcoy y figura central de las famosas fiestas de Moros y Cristianos.

Cáceres, en Extremadura, celebra uno de los patronazgos de San Jorge más antiguos de España. Es el patrón de la ciudad desde que fue reconquistada a los musulmanes por las tropas de Alfonso IX de León el 23 de abril de 1229, día del santo. El rey estableció justo después que se celebrase la fiesta de San Jorge con la quema de hogueras por parte de los vecinos. Hoy, cada año, la ciudad celebra la «Quema del Dragón» en la Plaza Mayor, una representación teatral de la lucha entre el bien y el mal que culmina con el desfile de moros y cristianos.

Pero además de por su «ayuda militar», otros lugares adoptaron a San Jorge como patrón por las gentes que los repoblaron. Y entre ellas destaca Santurce, en el País Vasco. De hecho, su nombre deriva directamente del latín Sancti Georgii8, al que unos monjes ingleses que desembarcaron en la costa vizcaína dedicaron el monasterio que fundaron en el siglo XI, y alrededor del que comenzó a agruparse la población de pescadores y agricultores del lugar.

Celebración de San Jorge / Sant Jordi

En Cataluña, Sant Jordi transforma las calles en una enorme librería y floristería al aire libre: parejas, amigos y familiares intercambian rosas y libros. En el resto de España, la festividad varía desde el enfoque institucional de Aragón, donde el Día de San Jorge se celebra con mercados de libros y actos de identidad regional, hasta la vertiente histórica de Cáceres o Alcoy.

La Diada de Sant Jordi

La Diada de Sant Jordi se vive sobre todo en la calle. Durante el 23 de abril, ciudades y pueblos de Cataluña se llenan de actividades culturales y festivas centradas en libros, rosas y sentimiento catalán.

Rosas, libros y muchas actividades culturales

Un amante de las flores el día de Sant Jordi.
Un amante de las flores el día de Sant Jordi. Ajuntament de Sabadell / CC-BY 2.0

Durante la jornada, ciudades y pueblos instalan numerosos puestos o paradas de venta de libros y rosas en calles y plazas. Y entre todos estos lugares destaca Barcelona. Aunque no es un día festivo y se trabaja, miles de personas pasean por Las Ramblas o el Paseo de Gracia comprando y regalando libros y flores. La tradición manda regalar una única rosa roja (símbolo de la pasión y del exclusivo amor) a la amada, que a su vez regala un libro a su amado. Hoy en día, rosas y libros se regalan a amigos y a personas queridas.

Librerías, editoriales, floristerías y asociaciones participan en estas paradas, que se mantienen abiertas hasta altas horas de la noche. Hay muchos encuentros con escritores, así que es un buen momento para adquirir novedades, y siempre acompañadas de la rosa9.

¿Sabías que…?

Para la industria del libro, la facturación de este día no tiene igual. En 2025, según el Gremio de libreros de Cataluña, se vendieron más de 2 millones de libros, y el día de Sant Jordi supone casi el 40% de todas las ventas de rosas del año.

Aunque la tradición base es el intercambio de una rosa y un libro, la jornada cuenta con otras muchas actividades: presentaciones de libros, lecturas públicas, recitales de poesía… También muchos edificios institucionales abren sus puertas al público, especialmente en Barcelona, como el Palacio de la Generalitat y el Ayuntamiento, y desde hace ya algunos años, se ha consolidado el Sant Jordi Musical, donde grupos de música locales ofrecen conciertos gratuitos y en plazas como la de Sant Jaume se organizan sardanas y castells.

Diada de Sant Jordi. Paseo de Gràcia en Barcelona
Diada de Sant Jordi. Paseo de Gràcia en Barcelona Francis Lenn / CC BY 2.0

Una fiesta más «histórica» en otras localidades

La Diada de Sant Jordi se vive con la misma intensidad en toda Cataluña y aunque en general, en todas las ciudades se mantiene la misma tradición de regalar rosas unida al Día del libro, en algunas las actividades se centran más en el ámbito histórico de la leyenda de Sant Jordi y el aspecto nacionalista de este día, con castells y bailes tradicionales en muchas de ellas.

Sant Jordi se celebra con espectáculos callejeros, en los que la gente se disfraza y saca a la calle dragones de cartón. Algunos ejemplos son la concentración de dragones en Sant Boi de Llobregat, el desfile del Drac Antonot en Sabadell o el Drac Ceballot en Montornès. Pero es Montblanc, donde el santo mató al dragón, el lugar más emblemático para vivir un Sant Jordi histórico: se celebra una Setmana Medieval, la villa se transforma completamente en un escenario del siglo XIV y hay una representación de la leyenda donde cientos de actores recrean la lucha del caballero contra el dragón.

En torno a la Diada de Sant Jordi se han desarrollado también algunos platos típicos, básicamente dulces. Así, en algunas localidades se come la tarta de San Jorge, que tiene forma de libro y se acompaña de bombones que emulan la rosa. Y también destaca el pa de Sant Jordi, un pan especial elaborado con sobrasada (rojo) y queso (amarillo) que, al cortarlo, dibuja las cuatro barras de la bandera catalana, la senyera. En otros pueblos son típicos los buñuelos de anís o las lenguas de dragón.

Festes de Sant Jordi, plaça Dalt Vila (1976).
Festes de Sant Jordi, plaça Dalt Vila (1976). Trencadís. The Municipal Library Network of the Diputació de Barcelona, Spain - Public Domain.

La fiesta de San Jorge en Aragón

El 23 de abril es el Día de Aragón, un día festivo en toda la comunidad que va más allá de la celebración religiosa. En ciudades como Zaragoza, Huesca o Teruel se organizan actividades culturales y festivas: ferias del libro, mercados artesanales, conciertos, representaciones históricas y actividades infantiles. En muchos lugares también se instalan puestos de libros y flores por la calle, influenciados por la tradición compartida con Cataluña.

En el Palacio de la Aljafería de Zaragoza, sede de las Cortes aragonesas, tiene lugar la celebración institucional organizada por el Gobierno regional, que entrega las medallas distintivas de Aragón a personas o entidades destacadas. Alrededor del palacio y en el Paseo de la Independencia se instalan puestos de libros y hay espectáculos de jotas, la danza tradicional, acompañados de «paloteados», danzantes con palos que simbolizan la lucha entre el bien y el mal.

En Huesca, lugar de la mítica batalla de Alcoraz, el día se vive con especial intensidad. Así, se realiza una romería a la Ermita de San Jorge, en el cerro del mismo nombre, donde se celebran actos religiosos y populares, y la población se reúne para comer y pasar el día. Es tradición comer un «cacho», un trozo de pan con algo de embutido o tortilla, mientras se sube a la ermita, y una vez allí, probar una de las miles de raciones del Lanzón de San Jorge que se reparten, un bizcocho típico en forma de lanza o escudo decorado con la Cruz de San Jorge.

El día de San Jorge en el resto de España

En Cáceres tiene lugar una de las celebraciones más espectaculares. Festivo local, la celebración comienza el día 22 de abril con un desfile de moros y cristianos, con el propio San Jorge a caballo, que culmina en la Plaza Mayor con la «quema del dragón» gigante de cartón piedra de hasta 14 metros. Justo después hay fuegos artificiales, y tras ello, a partir de las doce de la noche, comienza el concurso de la búsqueda de dos huevos de oro10 escondidos por toda la ciudad, en el que los que los encuentren reciben un premio económico.

Fiesta de San Jorge de Cáceres
Fiesta de San Jorge de Cáceres Ayuntamiento de Cáceres / CC BY-SA 4.0

También en otras ciudades se celebran desfiles y representaciones teatrales que enfrentan a los ejércitos musulmanes contra los cristianos, que finalmente logran la victoria con la intercesión de San Jorge. Son muy conocidas las fiestas que se celebran en la Comunidad Valenciana, como la de Banyeres de Mariola y, sobre todo, Alcoy.

En Santurce, en la costa de la provincia de Vizcaya, la celebración del santo tiene un carácter muy marinero y popular. Durante casi dos semanas se celebran las Fiestas de San Jorge, que suelen comenzar con el Día de Cornites, siempre un lunes de Pascua, y que consiste en una romería al monte Serantes, donde se come el «cornite», un bollo de pan con un huevo cocido y chorizo en su interior. A lo largo de las fiestas se celebran «sardinadas» en el puerto, exhibiciones de Herri Kirolak, el deporte rural vasco, y bailes regionales en honor al santo.

Referencias

  1. La fiesta litúrgica de San Jorge se estableció el 23 de abril, día de su martirio. Esta fecha aparece ya en la llamada Passio Georgii, que sirvió de base para su canonización.

  2. El investigador H. Delehaye encontró un epígrafe griego en Eraclea de Betania, fechado en el 368, en el que se habla de una «casa o iglesia de los santos y triunfantes mártires Jorge y sus compañeros». Según la Enciclopedia Católica, a través de relatos de peregrinos se tienen noticias de una iglesia construida en Diospolis (la antigua Lydda) en su honor durante el reinado de Constantino I. Lo mismo relatan el archidiácono Teodosio, hacia los años 518-530, y un peregrino anónimo de Piacenza hacia el 570.
    El texto más antiguo preservado sobre la vida del santo se encuentra en el Acta sanctorum, identificado por estudiosos como un palimpsesto del siglo V.

  3. Aunque los primeros datos escritos sobre el dragón de San Jorge no son anteriores al siglo XI, en una iglesia de Delfos, dedicada al santo desde el siglo VI, se halló en 1957 una lámpara donde figura Cristo armado de una cruz con una serpiente a sus pies. Y en la mayoría de las iglesias de la zona palestina y siria que aparecen a partir del siglo VI, san Jorge es relacionado con la captura de un dragón y la liberación de una princesa.

  4. Santiago de la Vorágine: La leyenda dorada, 1. Ed. Alianza editorial, 1999, pág. 248.

  5. Josep Maria AINAUD DE LASARTE: Sant Jordi, patró de Catalunya, en la revista «Quadern de les idees, les arts i les lletres», Nº. 72, 1990.

  6. Un relicario con un brazo y una mano del santo se custodia en la catedral de Valencia desde el siglo XIV, donada por la reina María de Chipre a su primo Pedro IV en 1377

  7. La primera Diputación General de Aragón de la democracia, aprobó en 1978, declarar el 23 de abril como Día de Aragón.

  8. La evolución lingüística del nombre es este: Sancti Georgii → Sant Jurgi / Sant Yurdie → Santurce / Santurtzi.
    En Jose Félix TOBAR: Algunas notas acerca del nombre de Santurce. En Fontes Linguae Vasconum, págs, 283-287. Diputación de Navarrra, 1986.

  9. En 2025 se batió el récord de facturación. Según el Gremio de libreros de Cataluña, se vendieron más de 2 millones de libros, y el día de Sant Jordi supone casi el 40% de todas las ventas de rosas del año.

  10. La leyenda cuenta que Cáceres fue reconquistada porque una princesa mora se enamoró de un capitán cristiano y le permitió entrar en la ciudad por un pasadizo secreto. El padre de la princesa lanzó una maldición sobre su hija que la convirtió en gallina. Los dos huevos de oro que se buscan fueron puestos por la princesa.

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