Halloween 2026, 2027 y 2028

Fecha de Halloween

La fiesta de Halloween está prevista en las siguientes fechas:

  • sábado 31 de octubre de 2026
  • domingo 31 de octubre de 2027
  • martes 31 de octubre de 2028

La fecha es fija, siempre se celebra este día 31 de octubre.

Origen de Halloween

Halloween se ha convertido en una de las celebraciones más visibles y populares del calendario festivo contemporáneo. Cada 31 de octubre, calles, comercios, colegios y espacios de ocio se llenan de disfraces, calabazas iluminadas, decoraciones terroríficas y actividades relacionadas con el miedo y lo sobrenatural.

Lo que durante décadas fue considerado una tradición principalmente anglosajona, asociada especialmente a Estados Unidos, ha terminado por arraigarse en numerosos países, entre ellos España. Sin embargo, Halloween es en realidad una herencia celta de una festividad muy antigua que ha ido evolucionando con el tiempo: la fiesta de Samhain.

El legado de una fiesta celta

Aunque muchas personas identifican Halloween con la cultura estadounidense, sus raíces son mucho más antiguas. Su celebración se remonta a más de dos mil años, a la fiesta de Samhain de los pueblos celtas de Irlanda, Escocia y otras regiones del noroeste europeo. Se celebraba el 31 de octubre1, que correspondía al último día del año del calendario celta, y en ella se conmemoraba el final de las cosechas, el final del verano y el comienzo de la estación corta (llamada la «estación oscura» en oposición a la estación clara).

La fiesta duraba 7 días, 3 días antes de Samhain y 3 días después, y era obligatoria. Su objetivo era dar la bienvenida al nuevo año, pero también a los difuntos, a quienes se les permitía visitar a los vivos solo ese día del año. Los muertos eran honrados con una gran comida e incluso se les reservaba un lugar en la mesa.

Pero era justo en la noche de Samhain cuando la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos se volvía más tenue2, permitiendo el regreso de espíritus y entidades sobrenaturales. Las almas de los difuntos caminaban entre los vivos. Los druidas encendían fuegos sagrados para hacer volver el sol y ahuyentar a los espíritus malignos, y para protegerse, cada habitante se llevaba a casa una parte de ese fuego sagrado en el interior de un nabo vaciado, el origen probable de las calabazas de hoy.

Ofrenda de Samhain
Ofrenda de Samhain Avia Venefica / CC-BY 2.0

Los romanos se apropian de la fiesta, y después, los católicos

Unos siglos más tarde, el Imperio romano extendió su influencia hasta los territorios celtas. Así, sus mitos y celebraciones paganas empezaron a mezclarse, de tal manera que Samhain se asoció al festival de Pomona, celebrado el primero de noviembre en honor a la diosa de las huertas y los árboles frutales3. De otra fiesta, las Saturnales, la celebración romana del solsticio de invierno, muy cercana en fechas, tomó la costumbre de disfrazarse y taparse con máscaras.

Como ocurre con otras fiestas del calendario, con la expansión del cristianismo, muchas antiguas festividades paganas fueron transformándose en celebraciones religiosas. En el norte de Europa y en Irlanda, donde todavía la cultura celta estaba muy impregnada entre la población, San Patricio jugó un papel importante, pues se apropió directamente de muchas costumbres y símbolos celtas: el uso de hogueras para celebrar las fiestas religiosas de la iglesia o la superposición del símbolo pagano del sol en la cruz cristiana son sólo dos ejemplos4.

Al menos desde el siglo IV se conmemoraba ya a los mártires cristianos, entorno al domingo después de Pentecostés. El papa Bonifacio IV, el año 609, estableció formalmente la celebración del llamado Día de Todos los Santos el 13 de mayo. Pero fue el papa Gregorio III, tras la rápida expansión de la celebración por toda Europa, quien apenas un siglo después cambió la fecha y la hizo coincidir con el 1 de noviembre5, apropiándose así la Iglesia de la fiesta pagana que se celebraba ese día.

Los irlandeses la llevan a Estados Unidos, y de ahí al mundo

En las islas Británicas, la celebración del Día de Todos los Santos el 1 de noviembre adquirió un gran arraigo entre los católicos, pero siguió manteniendo la parte lúdica de la fiesta pagana, sobre todo en las zonas del norte, en Irlanda, Escocia y Gales. Así, la noche anterior pasó a conocerse como «All Hallows' Eve» («Víspera de Todos los Santos»), expresión que con el tiempo derivó en «Halloween»6.

No fue hasta mediados del siglo XIX cuando la festividad cruzó el Atlántico de forma masiva, impulsada por una tragedia humanitaria. La Gran Hambruna irlandesa de 1845 provocó que más de un millón de personas, en su mayoría de origen celta y católico, emigraran a las ciudades estadounidenses. Y con ellos viajaron sus fiestas, tradiciones y leyendas.

Su implantación en Estados Unidos contribuyó decisivamente a la difusión de Halloween, donde evolucionó incorporando nuevos elementos culturales y comerciales. Por ejemplo, sustituyeron los tradicionales nabos que tallaban en su tierra natal para ahuyentar a los espíritus por calabazas. Y sobre todo, ya a finales del siglo XIX y principios del XX, la festividad comenzó a perder su trasfondo puramente religioso o comunitario para transformarse en un evento de carácter público y social.

Niños con disfraces de Halloween en High Point, Seattle, 1943
Niños con disfraces de Halloween en High Point, Seattle, 1943 IMLS Digital Collections & Content / CC BY 2.0

Las clases altas estadounidenses adoptaron la fiesta organizando veladas de disfraces y juegos. Pero a la vez, su auge trajo consigo vandalismo y bromas pesadas, lo que obligó a las autoridades y movimientos vecinales a reorientar la noche del 31 de octubre hacia el entretenimiento infantil. El lema del «truco o trato» (trick or treat) arraigó en todo el país impulsado por las grandes corporaciones de golosinas y disfraces que vieron en esta noche un negocio multimillonario.

Hoy en día, Halloween es una fiesta nacional en Estados Unidos y la segunda fiesta más rentable, después de Navidad. Y su influencia es tan grande, que acabó convirtiéndose en uno de los sellos de identidad cultural más exportados por los Estados Unidos al resto del mundo.

Tradiciones llenas de leyendas

Halloween es una fiesta en la que el origen de muchos de sus elementos de identidad están llenos de leyenda. El uso de las calabazas esculpidas e iluminadas no está claro, pero parece remontarse al uso que ya los celtas hacían de los nabos esculpidos en su fiesta de Samhain. En Irlanda, hacia el año 1600, está documentada la tradición de colocar delante de la casa un nabo con una vela para guiar a las almas. Para ahuyentar a los espíritus malignos, se tallaban caras con muecas en los nabos. Ya en Estados Unidos, el nabo se sustituyó por la calabaza, un fruto autóctono de América más grande y fácil de esculpir.

El uso de la calabaza como linterna se basa también en otra leyenda irlandesa asociada a lo extraño y a los espíritus malignos: la leyenda de Jack O'Lantern, un borracho cruel y malvado que, según se cuenta, no sólo ofendió a Dios con sus numerosas maldades y trampas, sino también al diablo. A su muerte, a Jack O'Lantern se le cerraron las puertas del paraíso y también las del infierno. Finalmente, destinado a vagar hasta el fin de los tiempos, el diablo le lanzó a regañadientes un carbón encendido que Jack atrapó con un nabo hueco, para alumbrarse en la oscura senda nocturna que debería recorrer hasta el día del Juicio Final.

“¿Truco o trato?«es la frase que más se usa en Halloween, pero el origen del »Trick or Treat” es desconocido. Sus primeras referencias escritas aparecen en los años 20 en Canadá y en Michigan7, y la práctica estaba ya bien arraigada en la cultura estadounidense en 1950, pues aparece en la tira cómica Peanuts, Snoopy, así como en un episodio de Disney con el Pato Donald8 titulado así.

Las teorías sobre su origen llevan otra vez a la fiesta celta de Samhain, en la que solía participar gente disfrazada con pieles de animales. También, a las islas británicas en la Edad Media, donde se desarrollaron prácticas como el mumming, que consistía en disfrazarse y hacer payasadas a cambio de comida o bebida; el souling, en el que los más pobres iban a las casas ricas y recibían soul cakes (pasteles del alma) a cambio de la promesa de rezar por los difuntos de la casa; y el guising escocés e irlandés, en el que los niños, normalmente disfrazados, iban de puerta en puerta exhibiendo algún talento o haciendo algún truco a cambio de una recompensa, que solía ser un fruto seco o una moneda.

Un niño disfrazado para Halloween, Redford, Míchigan, Estados Unidos, 1979.
Un niño disfrazado para Halloween, Redford, Míchigan, Estados Unidos, 1979. Don Scarborough / CC BY-SA 2.5

Origen de Halloween en España

Aunque la introducción de Halloween en España comenzó a percibirse durante las décadas de 1970 y 1980, la verdadera expansión llegó durante los años noventa y, especialmente, a partir de la primera década del siglo XXI. Una festividad con raíces celtas, transformada posteriormente por la cultura estadounidense, ha conseguido establecerse en un país con tradiciones propias profundamente arraigadas… y finalmente con muchos puntos en común entre sí, coexistiendo con ellas.

La implantación de Halloween constituye un ejemplo ilustrativo de los efectos de la globalización cultural en el siglo XXI. Su éxito responde a una combinación de factores: la influencia de los medios de comunicación, la enseñanza del inglés, la globalización económica y la capacidad del mercado para convertir determinadas celebraciones en fenómenos de consumo masivo.

Las tradiciones españolas antes de Halloween

Antes de la llegada de Halloween, España ya contaba con importantes celebraciones en las mismas fechas vinculadas al recuerdo de los difuntos, la llegada del otoño y las reuniones familiares. Algunas de ellas compartían ciertos elementos simbólicos con Halloween, aunque sin el componente lúdico y comercial que caracteriza a la versión moderna, y asociada en muchos casos a la gastronomía.

En Galicia, la fiesta celta del Samaín nunca llegó a desaparecer del todo en el entorno rural, y la tradición de vaciar calabazas para asustar a los vecinos o colocar velas en los caminos venía practicándose desde generaciones atrás. También en Galicia, Asturias, Cantabria y zonas de León o Zamora, el otoño se celebra todavía hoy con el Magosto (o Amagüestu), una fiesta que gira en torno a las hogueras y las castañas asadas, un fruto que antes de la llegada de la patata y el maíz de América era la base de la alimentación peninsular.

Hoguera en el Magosto de Zamora 2010
Hoguera en el Magosto de Zamora 2010 Antonio Rodríguez / CC-BY-NC-ND 2.0

El Día de Todos los Santos se celebra el 1 de noviembre y ha sido tradicionalmente una de las festividades religiosas más importantes del país. Las familias visitan los cementerios para honrar a sus seres queridos fallecidos, limpian y adornan las tumbas con flores y participan en ceremonias religiosas. De ellas derivan otras celebraciones como la Castanyada, típica en Cataluña, las Islas Baleares y la Comunidad Valenciana, en donde la noche del 31 de octubre se consumen castañas, boniatos y los tradicionales panellets (dulces de mazapán cubiertos de piñones), originariamente, para aguantar la larga noche de vigilia y oración. O el Día de los Finaos (fallecidos), en Canarias, que reunía a las familias para recordar a los que ya no estaban a base de contar historias, compartir nueces, piñones y vino dulce.

La influencia del cine y el papel de la educación

En el siglo XX, Halloween se globalizó mediante la industria del entretenimiento, el cine y los medios de comunicación. Halloween se ha globalizado y consolidado en España, como en otros países, principalmente gracias al impulso de la industria del entretenimiento estadounidense. El cine de terror9, las películas familiares, las series de televisión y los dibujos animados familiarizaron a los jóvenes con el «truco o trato» y expandieron a nivel mundial la iconografía clásica de la festividad, como las calabazas y los disfraces.

A este fenómeno mediático se sumó el sistema educativo a partir de los años noventa. Los colegios, academias de idiomas y escuelas infantiles adoptaron Halloween como una herramienta lúdica para la enseñanza del inglés, logrando que los niños normalizaran estas tradiciones hasta trasladarlas de las aulas al ámbito familiar y social.

La comercialización de Halloween

En la consolidación de Halloween en España ya a principios de este siglo XXI la industria del ocio y el comercio ha jugado un papel fundamental. Sectores como los centros comerciales, la hostelería y los parques temáticos (con referentes como PortAventura o Parque Warner) vieron el potencial económico de la fiesta, que ya era evidente en Estados Unidos, y la adoptaron para dinamizar un periodo del año que tradicionalmente se consideraba estancado para el turismo y el consumo.

Y en efecto, desde el punto de vista estrictamente económico, con el tiempo, la celebración se ha convertido en un auténtico filón para casi todo tipo de comercio. El impacto económico es visible, con el gran aumento de las ventas de disfraces, maquillaje, dulces y decoración temática. Todo tipo de establecimientos aprovechan la última semana de octubre para decorar sus tiendas con la temática de Halloween y crear eventos especiales, rentabilizando una festividad que ya está plenamente integrada en el calendario comercial del país.

Celebración de Halloween

Disfrazados de forma terrorífica, los niños van de puerta en puerta para conseguir algunos dulces. Los adultos se juntan en fiestas que duran hasta el amanecer. Y todas las tiendas están decoradas con calabazas, murciélagos y el resto de elementos característicos de Halloween. La fiesta, que al principio en España se celebraba principalmente en los entornos urbanos y entre la población infantil y juvenil, cada vez está más institucionalizada en la población y atrae a más adultos.

Fiestas escolares, «truco o trato» y concursos de disfraces

Son principalmente los niños y los jóvenes adultos los que más disfrutan de la fiesta. Durante el día de Halloween o algún día previo si cae en fin de semana, en los colegios se suelen organizar fiestas de disfraces. Escuelas e institutos de todo el país decoran sus pasillos con telarañas, calabazas y murciélagos de cartulina realizados por los propios alumnos y se organizan meriendas temáticas donde no faltan los dulces o chucherías con formas espeluznantes.

Al caer la noche del 31 de octubre, aunque no tan extendido como en Estados Unidos, cada vez es más habitual ver a grupos de niños disfrazados recorriendo los portales de sus vecinos con el clásico «truco o trato». Para su éxito, muchos ayuntamientos o asociaciones vecinales se coordinan previamente, colocando carteles en los comercios o viviendas que participan voluntariamente para asegurar que los pequeños llenen sus calabazas con caramelos sin perturbar el descanso de los mayores.

Y sobre todo, se organizan concursos de disfraces en muchas localidades españolas, que llenan su plaza principal de vampiros, brujas o zombis de casi todas las edades. Para los jóvenes adultos, las discotecas, bares y restaurantes tematizan sus locales y organizan «noches de terror» en el que la fiesta dura hasta bien entrada la madrugada.

Niños disfrazados de Halloween en clase
Niños disfrazados de Halloween en clase woodleywonderworks / CC-by-sa

Gastronomía y tradición local

A diferencia de Estados Unidos, en España Halloween no sustituye a la tradición local, sino que se solapa con ella. Así, en los teatros españoles sigue siendo una costumbre clásica representar la obra de José Zorrilla, «Don Juan Tenorio»10, durante estas fechas, incluida la propia noche de Halloween.

Esta hibridación se aprecia especialmente en la gastronomía que acompaña a la fiesta, en la que destacan los dulces típicos regionales de la fiesta religiosa. Así, en las festividades de Halloween, es corriente comer, u ofrecer a los niños en el «truco o trato», dulces típicos como los huesos de santo, los buñuelos, los panellets o castañas asadas. Tanto es así que en Cataluña cada vez está tomando más fuerza el «Castaween» (de Castanyada y Halloween), una celebración popular en la que las familias compran panellets o asan castañas por la tarde mientras los niños se disfrazan de vampiros para recorrer el vecindario al anochecer.

Celebraciones curiosas de Halloween en el mundo

Aunque la versión tradicional nacida en Estados Unidos se ha exportado a casi todo el planeta, hay lugares en los que la fiesta destaca por alguna de las actividades muy curiosas que la componen. Estas son algunas:

Referencias

  1. La Samhain, también llamada Samaín (la palabra original se pronuncia «sou'en») era una de las cuatro fechas anuales más importantes en la religión celta y una de sus dos principales festividades dedicadas al sol (la otra, Beltane, era la celebración primaveral de la fertilidad). Con ella comenzaba el nuevo año, de forma que era el último día de la estación de verano y el primer día de invierno. El hallarse situada entre estaciones o años, hacía de Samhain un día muy especial para la comunidad.

  2. Los sídhe, montículos en los que habitaban las hadas, eran los portales físicos entre ambos mundos. Muchas de estas lomas y túmulos todavía existen y se da por hecho que era en ellos donde se llevaban a cabo los rituales del Samaín.

  3. En Roma, la fiesta en honor a los difuntos era la Feralia, que tenía lugar el 21 de febrero.

  4. La leyenda más famosa de San Patricio, la expulsión de las serpientes de Irlanda, es una alegoría de su cruzada para librar al país de paganos, como la apropiación de sus símbolos y fiestas.
    En David J. SKAL: Halloween, la muerte sale de fiesta. Es Pop Ediciones, 2019.

  5. Oficialmente, el cambio de fecha se debió a que ese día el Papa consagró una capilla en San Pedro dedicada a las reliquias «de los Santos Apóstoles y de todos los santos mártires y confesores». Pero todos los autores coinciden en que el objetivo principal era asociar la fiesta pagana a la cristiana.

  6. Según el Oxford English Dictionary, la palabra «Halloween» aparece impresa por primera vez en el siglo XVIII, en un diálogo de la balada Young Tamlane (El joven Tamlane): «This night is Halloween, Janet. The morn is Hallowday» («Esta noche es Halloween, Janet. La mañana será Hallowday»).

  7. El primer uso documentado de la expresión «truco o trato» aparece en 1927 en un periódico local de Blackie, en Alberta,que informaba de que unos bromistas exigían «truco o trato» en las casas. En Estados Unidos, en 1928, varios diarios locales de Michigan mencionan la expresión en boca de niños amenazando con lanzar jabón a las ventanas si no recibían dulces.

  8. Trick or Treat (1956), Youtube

  9. La franquicia cinematográfica Halloween (iniciada en 1978 y que ya lleva 13 entregas) centrada en el personaje Michael Myers se ha convertido en un fenómeno cultural global que refuerza, recrea y difunde muchos de los símbolos, miedos y rituales asociados a la festividad de Halloween.

  10. Estrenada en 1844, fue a finales del siglo XIX cuando grandes actores de la época, como Rafael Calvo y Antonio Vico impulsaron recuperarla cada año en torno al 1 de noviembre. En efecto, una parte de la obra se desarrolla en un cementerio rodeado de espectros y estatuas funerarias, y su trama central versa sobre la salvación del alma y la redención final, lo que encaja a la perfección con el Día de Todos los Santos. Debido a su enorme éxito, se volvió casi una obligación para los teatros españoles tenerla en cartelera en estas fechas hasta convertirla en una auténtica tradición nacional.

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