La Cincomarzada 2026, 2027 y 2028

Fecha de la Cincomarzada

La fiesta de la Cincomarzada está programada en las siguientes fechas:

  • jueves 5 de marzo de 2026
    fiesta suspendida por lluvia
  • viernes 5 de marzo de 2027 (estimada)
  • domingo 5 de marzo de 2028 (estimada)

La fecha es fija cada año, el 5 de marzo.

Origen de la Cincomarzada

La Cincomarzada es una de las fiestas más populares de Zaragoza. Este día, todos sus parques se llenan de música, comida al aire libre y convivencia comunitaria. Sin embargo, su origen poco tiene que ver con la alegría, sino como la conmemoración de un episodio histórico: el levantamiento popular del 5 de marzo de 1838 frente a un intento de ocupación en el contexto de la Primera Guerra Carlista.

Con el paso del tiempo, aquella jornada de resistencia ciudadana se transformó en una fiesta popular que combina memoria histórica, convivencia y reivindicación. Pero precisamente por su origen político, la historia de su celebración está llena de altibajos.

La Primera Guerra Carlista

Para comprender el origen de la Cincomarzada hay que remontarse al siglo XIX. Tras morir el rey Fernando VII en 1833, se produjo la Primera Guerra Carlista, que duró hasta 1840. El conflicto surgió porque su hija Isabel II fue nombrada heredera del trono, mientras que su tío Carlos María Isidro reclamó la Corona1. Además de la disputa por la sucesión, ambos bandos también defendían ideas políticas diferentes: los liberales apoyaban a Isabel II y los carlistas defendían la monarquía tradicional y el absolutismo.

La guerra se desarrolló principalmente en el norte y el este de España. Los carlistas obtuvieron importantes victorias en zonas como Navarra, el País Vasco, Aragón y Cataluña, pero no lograron conquistar las grandes ciudades ni hacerse con el control del gobierno. Por su lado, el ejército liberal fue fortaleciendo su posición gracias a que contaba con más recursos, una mejor organización militar y el apoyo internacional de países como Francia y el Reino Unido.

El conflicto terminó oficialmente en 1840 con la victoria del bando liberal, tras la firma unos meses antes, en 1839, del Convenio de Vergara entre el general liberal Espartero y el general carlista Maroto. La derrota carlista consolidó el reinado de Isabel II y favoreció la implantación definitiva del Estado liberal en España, aunque el carlismo seguiría siendo un movimiento político y militar activo durante varias décadas más.

El 5 de marzo de 1838

Zaragoza permaneció siempre fiel al gobierno liberal. La ciudad tenía una enorme importancia estratégica como centro militar, económico y administrativo, y todavía conservaba el prestigio adquirido durante su resistencia a las tropas de Napoleón en la Guerra de Independencia2. Por ello, su conquista habría supuesto un importante triunfo político y militar para el ejército carlista.

En la madrugada del 5 de marzo de 1838, el general carlista Juan Cabañero y Esponera dirigió un ataque sorpresa contra Zaragoza. El objetivo era ocupar rápidamente los principales edificios públicos antes de que la población pudiera reaccionar. Sin embargo, el plan fracasó. Los habitantes de la ciudad comenzaron a tocar las campanas para alertar del ataque y en pocos minutos, numerosos vecinos salieron a las calles armados con escopetas, herramientas agrícolas e incluso utensilios domésticos para colaborar con las tropas liberales.

La feroz oposición ciudadana obligó a los carlistas a replegarse ante la imposibilidad de consolidar sus posiciones y finalmente, el general Cabañero tuvo que ordenar la retirada a sus soldados antes de que llegaran refuerzos militares desde las localidades cercanas. La ciudad había conseguido defenderse gracias a la actuación conjunta del ejército y de la población civil, hecho que fue interpretado como una muestra del valor y la unidad de los habitantes de Zaragoza.

Efemérides patrióticas. Cinco de marzo de 1838.
Efemérides patrióticas. Cinco de marzo de 1838. Marcelino de Unceta / Public domain
"¡Cabañero, que se te enfría el chocolate!"

Esta expresión se usa con un tono burlón o de broma para llamar la atención de alguien que está entretenido, despistado o que ha tenido que salir corriendo precipitadamente… como le sucedió al general carlista Juan Cabañero y Esponera cuando quiso tomar Zaragoza.

Según cuenta la leyenda popular, al entrar en la ciudad, Cabañero se instaló muy tranquilo en un mesón y pidió una taza de chocolate caliente para desayunar, pero tan rápida y feroz fue la resistencia de los zaragozanos, que tuvo que salir huyendo, dejando la taza de chocolate intacta sobre la mesa. Cuando años más tarde Cabañero regresó pacíficamente a la ciudad, desde los balcones le gritaban socarronamente: “¡Cabañero, que se te enfría el chocolate!”.

Tras la victoria, el Ayuntamiento de Zaragoza añadió a su escudo el título de «Siempre Heroica» que todavía contiene y declaró el día como fiesta local ya en 1840, naciendo así la Cincomarzada. Además de diversos actos oficiales y solemnes como la misa, la costumbre original consistía en salir a comer y merendar a las arboledas del Ebro, principalmente la de Macanaz, en tono de celebración cívica y popular.

Sin embargo, la instauración de la Cincomarzada no fue fácil y al principio alternó periodos de oficialidad y de olvido institucional. Tras la toma del poder por los liberales conservadores en 1843, el Ayuntamiento retiró la festividad del 5 de marzo. Viendo que la población seguía celebrándola, el día recuperó oficialmente su carácter festivo durante el Bienio Progresista (1854‑1856), la Primera República (1873‑1874) y, de forma continuada, desde la Restauración borbónica de 1875, fecha en la que se rotuló una calle con el nombre de «Cinco de Marzo».

La Cincomarzada siguió celebrándose durante décadas hasta la Guerra Civil. En 1937, el Ayuntamiento franquista suprimió el festivo y prohibió la celebración, al considerar que el carlismo formaba parte de su bando. Ni siquiera sobrevivió su carácter lúdico. La calle Cinco de Marzo fue además rebautizada como «Requeté Aragonés». Y así permaneció, prohibida durante toda la dictadura franquista.

La llegada de la democracia trajo consigo el rescate definitivo de la tradición. El alcalde Ramón Sainz de Baranda restituyó el nombre de la calle en 1979 y devolvió el festivo a la ciudad en 1981, aunque con un significado nuevo: la conmemoración del acontecimiento histórico derivó en una jornada de celebración de la libertad tras la dictadura3. Desde entonces y hasta hoy, la Cincomarzada ha evolucionado hasta convertirse en una jornada de convivencia y reivindicación social, en la que participan numerosos colectivos ciudadanos junto a peñas y charangas, que aportan un marcado carácter festivo al evento.

Cartel (fecha desconocida).
Cartel (fecha desconocida). DR
Cartel (1988).
Cartel (1988). DR

Celebración de la Cincomarzada

La Cincomarzada se celebra principalmente en el Parque del Tío Jorge, situado en el barrio del Arrabal, donde se instauró tras su restitución oficial en 1981. Allí acuden miles de personas para disfrutar de un ambiente festivo lleno de ranchos, comidas populares, conciertos y actividades culturales organizadas por asociaciones vecinales.

Su combinación de memoria histórica, convivencia vecinal, cultura popular y compromiso social la convierte en una fiesta única dentro del calendario festivo aragonés y en un símbolo de la identidad colectiva de Zaragoza.

Los principales actos

La Cincomarzada destaca por su carácter heterogéneo e integrador, pues su organización no depende solo del Ayuntamiento, sino que también participan en ella asociaciones vecinales y comisiones de festejos de los barrios. En el recinto principal del parque del Tío Jorge se instalan decenas de carpas que ofrecen la doble vertiente lúdica y reivindicativa de la fiesta: asociaciones vecinales que son la voz de las demandas urbanas, peñas de amigos que aportan la comida, la música y las charangas al recinto, y colectivos sociales y políticos que aprovechan la jornada para dar visibilidad a sus causas.

Imagen del Parque de Oriente durante la celebración de la fiesta de la 'cincomarzada' en Zaragoza.
Imagen del Parque de Oriente durante la celebración de la fiesta de la 'cincomarzada' en Zaragoza. Jaros3 / GFDL

Todos los años, la jornada suele comenzar con una ofrenda floral en la Plaza del Carmen, rindiendo homenaje a los caídos en la heroica jornada del 5 de marzo de 1838 y en la Guerra Civil. Y justo después tiene lugar la «Marcha de los Barrios», un desfile que parte de la plaza del Pilar y recorre el Puente de Piedra hasta el parque, acompañado por la música de gaiteros, dulzaineros, comparsas y charangas. A su llegada se realiza la lectura del manifiesto elaborado por la Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ)4 en el que se exponen las principales reivindicaciones vecinales de ese año.

El programa incluye, a lo largo de todo el día, conciertos, actuaciones folclóricas, batucadas, jotas, animación infantil, talleres, juegos tradicionales, exhibiciones deportivas y espectáculos familiares. El carácter reivindicativo convive con el ambiente festivo gracias a la presencia de peñas, grupos musicales y actividades culturales que convierten el parque en un gran espacio de encuentro ciudadano.

¿Sabías que…?

El parque principal en el que se celebra la Cincomarzada toma su nombre de Jorge Ibor y Casamayor (1755-1808), apodado el «Tío Jorge». Fue un humilde labrador del barrio del Arrabal que se convirtió en uno de los grandes héroes populares de los Sitios de Zaragoza contra las tropas de Napoleón en 1808, liderando a los vecinos de su barrio en la defensa de la ciudad. Tan importante fue su papel que el general Palafox lo nombró teniente coronel de su ejército.

La comida campestre

El apartado culinario es un aspecto intrínseco a la fiesta de la Cincomarzada. Desde por la mañana el parque empieza a oler a comida para acabar transformándose en un banquete multitudinario donde las brasas marcan el ritmo y la alegría está asegurada. Familias y grupos de amigos acuden al parque con mesas, sillas y cestas de comida para pasar el día al aire libre.

Entre los platos habituales, el principal protagonista es el rancho aragonés, un guiso popular cocinado en grandes calderas a base de patatas, conejo, costilla de cerdo, chorizo y caracoles. También destacan la multitud de parrilladas y embutidos, con el ternasco de Aragón, chuletas de cordero a la brasa, como principal elemento. Como bebida para cerrar la comida, es habitual tomar una taza de chocolate bien caliente, recordando entre risas la famosa leyenda del carlista Juan Cabañero.

En las carpas instaladas por las asociaciones en el parque se suelen vender raciones y bocadillos con fines recaudatorios. También muchas peñas organizan comidas populares para sus socios. Sin embargo, la mayoría de los participantes prefieren ajustarse a la tradición y llevar la comida de casa para compartir en gran grupo sobre el césped.

Referencias

  1. El rey Fernando VII falleció el 29 de septiembre de 1833. Antes de morir había promulgado la Pragmática Sanción de 1830, una ley que anulaba la Ley Sálica y permitía que su hija, la futura Isabel II, heredara el trono. Sin embargo, el hermano del rey, Carlos María Isidro de Borbón, rechazó esta decisión y reclamó sus derechos sucesorios.

  2. Durante la Guerra de la Independencia Española contra Francia, la ciudad sufrió dos asedios, llamados los «Sitios de Zaragoza», entre 1808 y 1809. Bajo el liderazgo del general José de Palafox, en ambos asedios los zaragozanos resistieron con gran valentía. La ciudad cayó finalmente en febrero de 1809 tras el segundo sitio, pero la heroica defensa de la ciudad la convirtió en un símbolo de resistencia y patriotismo español.

  3. En Raúl MAYORAL: El cinco de marzo de 1838 en Zaragoza. Aquella memorable jornada... Institución Fernando el Católico (CSIC), 2014.

  4. Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ)

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